Desde el pasado marzo de 2026, los automovilistas en Naypyidaw, la capital de Birmania, enfrentan largas esperas en las gasolineras debido a la crisis de combustible desencadenada por la junta militar. Esta situación ha llevado a la imposición de cupos de combustible que complican aún más la vida cotidiana de los ciudadanos.
Distintos límites de repostaje en medio de la crisis
Con las nuevas restricciones, las motocicletas tienen un límite de solo ocho litros de combustible por semana, mientras que los vehículos privados pueden obtener entre 35 y 45 litros, dependiendo de la cilindrada. Esta escasez ha obligado a que muchas personas se vean forzadas a hacer cola durante horas, interrumpiendo sus rutinas diarias y generando frustración entre los conductores.
Las largas colas evidencian una creciente desesperación
En diferentes puntos de Naypyidaw, se pueden observar colas interminables de coches y motocicletas que se extienden ante las gasolineras. Estas largas esperas no solo son un indicativo de la crisis de combustible, sino también de la creciente incomodidad de los ciudadanos, quienes intentan continuar con sus vidas a pesar de las dificultades que la situación genera.
