La Guardia Civil ha llevado a cabo la detención de dos individuos acusados de robar en explotaciones ganaderas en los municipios murcianos de Caravaca de la Cruz y Moratalla. Esta operación, enmarcada dentro de la ‘Cabezo Gordo’, ha sido liderada por el Equipo ROCA, especializado en robos en el campo. La acción ha permitido recuperar casi la totalidad del ganado sustraído, que ya ha sido restituido a sus legítimos propietarios.

Las investigaciones comenzaron en febrero, tras la detección de varios robos donde se utilizó la fuerza para vulnerar cerramientos y anclajes en las granjas. Los delincuentes llevaban a cabo vigilancias previas para estudiar los accesos y rutas de escape, perpetrando los robos en horas nocturnas con el fin de evitar testigos.
Después de los robos, los autores trasladaban los animales a un punto de ‘enfriamiento’ en Calasparra, buscando ocultarlos antes de intentar su venta en un mercado ilegal a través de canales de restauración o ganaderos locales que carecían de la debida trazabilidad sanitaria.
El éxito de la operación se atribuye al uso de tecnología aplicada a la ganadería. Los investigadores lograron localizar parte de las corderas sustraídas a través de inspecciones realizadas en Alcantarilla. El uso de bolos electrónicos, cápsulas tecnológicas de identificación permanente, fue fundamental para rastrear y verificar la procedencia de los animales, que habían sido vendidos a un precio notablemente inferior al del mercado.
Balance de la operación
La operación, parte del Plan contra las sustracciones en explotaciones agrícolas y ganaderas, ha resultado, hasta el momento, en dos detenciones y el esclarecimiento de dos robos con fuerza. La Guardia Civil contó con el apoyo de la Patrulla de Protección de la Naturaleza para llevar a cabo inspecciones técnicas en las granjas donde se encontró el ganado ilegal. Los detenidos y las diligencias policiales han sido puestos a disposición judicial.
