FotoFest Cartagena, la bienal de fotografía organizada por el Ayuntamiento, ha abierto al público todas las exposiciones de la sección oficial del evento, que se podrán visitar hasta mediados de abril. Este sábado, la inauguración contó con la asistencia de numerosos fotógrafos participantes, el director artístico del festival Juan Manuel Díaz Burgos y otros representantes del sector cultural.
Las propuestas exhiben su diversidad y se articulan desde múltiples enfoques estéticos y conceptuales, consolidando a la ciudad portuaria como un referente del pensamiento visual contemporáneo. Entre las exposiciones destaca ‘Hijas de ningún Dios’, de Nuria López Torres, instalada en el Museo del Teatro Romano. Este proyecto documental aborda la violencia extrema contra las mujeres en México, incluyendo temas de feminicidios, desapariciones y explotación sexual.
La muestra actúa como un altavoz para quienes carecen de voz, convirtiendo la fotografía en una herramienta de memoria, justicia y resistencia. A su vez, Julio López Saguar presenta ‘Conversaciones en silencio’ en la Domus del Pórtico, invitando a los asistentes a escuchar las historias que cuentan los espacios y objetos abandonados, a través de imágenes que evocan la ausencia y la memoria.
Asimismo, ‘Vida después de Chernóbil’ de Quintina Valero, exhibida en la Sala Dora Catarineu, documenta las consecuencias humanas del desastre nuclear en Ucrania. Las fotografías reflejan la vida cotidiana de quienes habitan territorios marcados por la radiación y dan testimonio del dolor y la supervivencia en un contexto bélico actual.
El proyecto ‘Menonitas’, de Miguel Bergasa, en la Casa Pedreño de la Fundación Cajamurcia, documenta la vida de una de las ramas más conservadoras de esta comunidad religiosa, atrapada entre la tradición y el progreso, cerrando un ciclo histórico y fotográfico de un modo de vida en extinción.
En el Centro Cultural Ramón Alonso Luzzy, ‘08001’, de Sasha Asensio, retrata el barrio del Raval de Barcelona como un laboratorio social donde conviven diversas culturas, religiones e identidades. A través del retrato, la autora construye un mapa humano que reivindica la dignidad y la riqueza de la diversidad.
La relación entre el ser humano y su entorno laboral es explorada en ‘Garum’, de Antonio González Caro en el MURAM. El fotógrafo, tras convivir con pescadores de almadraba en la costa gaditana, documenta no solo la pesca del atún rojo, sino también la vida de una comunidad unida al mar desde hace siglos.
Estas exposiciones se complementan con las presentaciones en el Palacio Consistorial. Fátima Ruiz presenta ‘Tenebrae’, una serie de autorretratos que indagan en la sombra, la vulnerabilidad y la introspección, mientras que Carmenchu Alemán explora en ‘Hispania Sacra’ la iconografía de lo sagrado en la Península Ibérica, denunciando la convivencia entre lo pagano y lo cristiano que ha marcado la identidad cultural contemporánea.
Exposición Urbana en las Calles de Cartagena
El domingo 1 de febrero, la fotografía saldrá al encuentro del público con ‘Caleidoscopio’, una gran exposición urbana repartida por las calles de Cartagena. Con 66 autores y autoras de la Región de Murcia, la muestra convertirá el espacio público en una galería abierta, reivindicando la fotografía de autor con contenido humano y acercándola a la cotidianidad de la ciudadanía.
Además del programa oficial de exposiciones, FotoFest Cartagena 2026 cuenta con una programación OFF, que se ha abierto al público ampliando el mapa fotográfico de la ciudad y reforzando su vocación participativa. Enrique Selma exhibe ‘Vértigo’ en la galería Bisel, mientras que ‘Puro Teatro’ presentará fotografías de Erwin Olaf, Cristina García Rodero, Chris Venere, Luis Baylón y Malick Sidibé. José Carlos Ñíguez expondrá en la sala de exposiciones de la Universidad Politécnica de Cartagena y Alicia Cadenas hará lo propio en Studio2020 con ‘Atlas de la nostalgia.’
Este festival está organizado por el Ayuntamiento de Cartagena, con el patrocinio del Gobierno Regional de Murcia a través del Instituto de las Industrias Culturales y la colaboración del MURAM, la Fundación Cajamurcia y la Fundación Teatro Romano.
