El viceconsejero del Sector Primario del Gobierno de Canarias, Eduardo García, y el comandante y jefe del Seprona de Canarias, Julián Arribas, han estado trabajando en colaboración con agentes de esta unidad para llevar a cabo labores de inspección que buscan garantizar el cumplimiento de las medidas establecidas en la Orden para la erradicación de la filoxera de la vid (Daktulosphaira Vitifoliae Fitch). Este organismo nocivo ha sido detectado en un foco localizado en Tenerife, lo que ha llevado a la implementación de medidas fitosanitarias urgentes para su control y erradicación.
Colaboración para evitar la propagación
Desde el lunes, la Guardia Civil ha estado colaborando con el Gobierno de Canarias en esfuerzos para prevenir la propagación de la filoxera a través de controles en carretera que aseguran el cumplimiento de las restricciones al movimiento de material vegetal y uva, conforme a la Orden publicada la semana pasada. Esta orden declara de utilidad pública la lucha contra el insecto, en un contexto donde Eduardo García ha destacado la importancia del apoyo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad para hacer efectivas las restricciones.
Las operaciones de control incluyen la participación de varios cuerpos de seguridad, como la Policía Canaria y distintos cuerpos de policía local del archipiélago, junto con el apoyo del personal de Sanidad Vegetal del Gobierno de Canarias. La coordinación de estos esfuerzos es crucial, especialmente tras reuniones mantenidas entre el consejero Narvay Quintero y mandos del Seprona.
Medidas de restricción
La orden en cuestión establece la prohibición total del movimiento de material vegetal de vid, que incluye plantas, estaquillas, sarmientos, esquejes o patrones, así como enseres, equipos y suelo procedente de viñedo. Bajo ninguna circunstancia se permite el movimiento de uva fresca desde las islas con foco, como es el caso de Tenerife, ni de zonas geográficas de Denominaciones de Origen Protegidas en las que se haya detectado la presencia de filoxera, como Tacoronte-Acentejo.
Sin embargo, la normativa también establece que es posible el traslado de uva fresca entre islas y dentro de los límites de las Denominaciones de Origen Protegidas sin foco declarado, siempre bajo estrictas condiciones de control fitosanitario y con la aprobación correspondiente de la Dirección General de Agricultura.
Resultados de la prospección
Según el último balance de la situación, tras realizar 1.368 prospecciones se han registrado 1.323 localizaciones libres de filoxera, mientras que en 45 se ha detectado la presencia del insecto. Los trabajos de prospección se están enfocando especialmente en la zona limítrofe entre los municipios de San Cristóbal de La Laguna (Valle de Guerra) y Tacoronte, donde se ha concentrado la mayor parte de los positivos, muchos de los cuales se encuentran en terrenos abandonados.
Además, las labores de control se están expandiendo tanto hacia la zona sur de la isla, abarcando localidades como El Rosario y Candelaria, como en dirección norte hacia los términos municipales de La Orotava y Los Realejos.
Acciones de control y eliminación
La Orden también establece procedimientos claros para evitar la propagación del patógeno, incluyendo el establecimiento de una zona delimitada de 500 metros alrededor de cada planta afectada, así como un perímetro adicional de un kilómetro de radio. Estas medidas han sido implementadas por el personal de la empresa pública Gestión del Medio Rural (GMR Canarias) en coordinación con el Servicio de Sanidad Vegetal del Gobierno de Canarias.
La filoxera de la vid es un organismo que causa daños severos en las hojas de las viñas, ocasionando la formación de agallas que se pueden apreciar en el envés de las hojas y que generan lesiones cloróticas visibles en el haz. También puede afectar las raíces, causando nódulos que pueden llevar a la muerte de la planta huésped entre los dos y cinco años tras la infestación.
Historia de la filoxera de la vid en Canarias
Hasta la detección del primer caso a finales de julio, Canarias había estado libre de Daktulosphaira Vitifoliae Fitch, gracias a las normas fitosanitarias vigentes desde 1987 que prohíben la importación de material vegetal de vid, salvo los frutos y semillas, procedente de todos los países, incluida la península española.
Para eliminar el organismo en las localizaciones afectadas, se aplica un tratamiento fitosanitario sistémico. Posteriormente, las vides son extraídas y se prosigue con la aplicación localizada de herbicidas e insecticidas, así como la colocación de mallas antihierba para prevenir el rebrote. El material extraído se elimina de manera segura, ya sea mediante quema o enterrado a gran profundidad para prevenir su dispersión.
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