Con motivo de la celebración del Domund, el arzobispo de Pamplona, Florencio Roselló, ha destacado que los misioneros son «luz entre los pueblos» y ha hecho un llamado a fomentar las vocaciones. Este evento se celebrará el próximo 19 de octubre bajo el lema ‘Misioneros de esperanza entre los pueblos’.
PAMPLONA, 10 Oct. (EUROPA PRESS) – La Iglesia en Navarra cuenta con un total de 428 misioneros distribuidos en 57 países de cuatro continentes. La mayor parte, 346, desarrolla su labor en 21 países de América, mientras que en Europa hay 34 misioneros navarros en diez países. En África, hay 32 misioneros distribuidos en 18 países, y en Asia son 16, repartidos en ocho países.
El arzobispo Roselló, acompañado por Óscar Azcona, delegado de misiones y director de Obras Misionales Pontificias en Navarra, y Gloria Guadalupe Hernández, secretaria nacional de la Obra de San Pedro Apóstol en México, anunció la campaña en una rueda de prensa celebrada este viernes.
En su intervención, Roselló definió a los misioneros como «la esperanza de los pueblos del Sur, del tercer mundo», y subrayó que «en los sitios más perdidos siempre te encuentras un misionero o una misionera».
El arzobispo enfatizó que un misionero es «luz entre los pueblos, es palabra y abrazo», especialmente en comunidades que sufren. «Siempre se quitan lo imprescindible para entregarlo a los pobres», aseveró, pidiendo más «misioneros vocacionados que sean esperanza en un mundo de fracaso, desesperación, hambre, conflicto, guerra y desastres naturales».
Óscar Azcona recordó que el 14 de abril de 2026 se cumplirá el centenario de la celebración del Domund. Para este año, el primer objetivo es «animar la oración por las misiones y por las mujeres y hombres que las realizan». La celebración se llevará a cabo el domingo 19 de octubre, a las doce del mediodía, en la parroquia de Santa Engracia de Sarriguren, presidida por el arzobispo Roselló.
El segundo objetivo es la «animación misionera», una «realidad posible en la vida de las personas». Se busca «dar a conocer la labor misionera de la Iglesia a través de rostros concretos». Azcona hizo un llamado a «ayudar para que los misioneros tengan sus recursos», resaltando que «con un poco de lo que damos aquí» se logran «grandes cosas» en los países de destino de las misiones. «Sin el Domund no podría existir la Iglesia en los territorios de misión», enfatizó.
Para contribuir, los donativos para el Domund se pueden realizar físicamente en las parroquias, así como a través de Bizum (número 00685), por teléfono llamando al 915900041, haciendo una transferencia bancaria al número de cuenta ES32 0049 5117 2821 1009 4950, o visitando la web www.domund.es.
Finalmente, Gloria Guadalupe Hernández, Esclava Misionera de Jesús, compartió su experiencia como secretaria nacional de la Obra de San Pedro Apóstol en México. Comentó que su congregación fue fundada por un sacerdote navarro y que, además, estudió en Pamplona y recorrió diferentes parroquias en la Comunidad foral, lo que ha fortalecido su «espiritualidad misionera». Destacó que las Obras Misionales Pontificias de México y Navarra «somos una familia misionera, no somos dos instituciones ajenas».
Para Hernández, el Domund representa una oportunidad para «promover la vocación misionera» y pidió que se «contagien a muchos jóvenes, familias y sacerdotes de la gran necesidad que hay en muchos lugares». En el contexto mexicano, el Domund «no es nuestro inicio, es la recogida de lo que hacemos durante todo el año», visitando colegios, parroquias y diócesis para «promover la cooperación misionera». Señaló que en México la situación es «muy difícil a nivel general, lo que hace que la gente sea generosa».
Más de medio millón de euros en 2024
En el ejercicio 2024, la recaudación total en España ascendió a 9,6 millones de euros, la segunda más elevada del mundo tras Estados Unidos. La Archidiócesis de Pamplona y Tudela fue la cuarta con mayor aportación, 548.364 euros, después de las diócesis de Madrid, Valencia y Sevilla. Sin embargo, si se tiene en cuenta la población, la Comunidad foral se sitúa en cabeza.
Estas cantidades proceden en gran medida de la colecta de la Jornada Mundial de las Misiones, que se celebra el 20 de octubre. También a través de cuotas periódicas domiciliadas de muchos fieles, así como herencias y legados de personas que dejan sus bienes «para ayudar a paliar las necesidades atendidas por la Iglesia en los territorios de misión».
