Publicado • Última actualización
Un nuevo estudio ha revelado que los espermatozoides de los hombres se mueven más deprisa en verano que en invierno. Este análisis, basado en más de 15.000 muestras de semen, fue llevado a cabo por investigadores de Dinamarca, el Reino Unido y Canadá, quienes examinaron muestras de donantes de Dinamarca y Estados Unidos.
Cambios estacionales en la calidad del semen
Los investigadores detectaron cambios estacionales claros en la calidad del semen, medidos por la concentración y el número de espermatozoides con movilidad progresiva. Estos son los espermatozoides que avanzan de forma eficaz y tienen más probabilidades de fecundar un óvulo. La concentración de los espermatozoides que se mueven más rápido aumentó durante la primavera, alcanzó su máximo a principios de verano y luego descendió a sus niveles más bajos a mediados del invierno.
Las conclusiones de este estudio pueden ser relevantes para las parejas que intentan concebir y para las clínicas de fertilidad a la hora de interpretar los resultados de las pruebas, ya que un análisis de semen en verano puede diferir de otro realizado en invierno.
No hay fertilidad exclusiva de temporada
Sin embargo, estas diferencias no significan que los hombres sean fértiles únicamente en verano o infértiles en invierno. En general, la producción de espermatozoides no varió a lo largo del año. Tanto el número total de espermatozoides como el volumen de semen se mantuvieron estables en todas las estaciones. Lo que realmente cambió fue la forma en que se movían.
En otras palabras, ni el número total de espermatozoides ni el volumen de semen variaron con las estaciones, lo que sugiere que la producción de esperma se mantiene estable durante todo el año. La calidad del movimiento parece ser el único aspecto que presenta variaciones estacionales.
Impacto de la temperatura en el desarrollo de los espermatozoides
La comunidad científica lleva tiempo reconociendo que el desarrollo de los espermatozoides es sensible a la temperatura. Sin embargo, estudios previos a menudo sugirieron que los espermatozoides rendían mejor en los meses más fríos, aunque los resultados eran dispares y muchos trabajos se basaban en grupos de hombres más reducidos.
El nuevo estudio, que analizó un gran número de muestras de dos países con climas muy distintos, sugiere que el patrón estacional puede ser más consistente de lo que se pensaba. Este estudio fue de carácter observacional, lo que significa que muestra un patrón pero no explica con precisión el porqué de este fenómeno.
