En Lima, Perú, la Policía Nacional dispersó este miércoles a los manifestantes que se congregaron en los exteriores del Congreso en una marcha de protesta, evento que se repitió en varias ciudades del país como reacción al gobierno y al Parlamento. La situación se tornó violenta cuando algunos manifestantes intentaron tumbar las rejas de seguridad y encendieron fuego cerca de los agentes policiales.
Los jóvenes de la denominada ‘Generación Z’, junto a otros colectivos sociales, partidos y gremios laborales, marcharon hacia los exteriores del Parlamento, ubicado en el centro histórico de Lima. Intentaron derribar las barreras de seguridad establecidas por la Policía para impedir el acceso a la sede del Legislativo.
Durante la manifestación, algunos participantes lanzaron botellas y objetos contundentes a los agentes. Minutos después, se iniciaron incendiarios en el frontis del Congreso, lo que provocó el despliegue de la Policía para extinguir las llamas y dispersar a los movilizados mediante el uso de gases lacrimógenos.
Cientos de policías rodearon a los manifestantes y los retiraron del frontis del Congreso hacia un puente, en dirección al distrito del Rímac, mientras un grupo más numeroso quedó detrás del cordón policial en la céntrica avenida Abancay. Los enfrentamientos también se registraron en la sureña ciudad de Arequipa, donde los manifestantes intentaban acceder a la plaza principal, que acoge el X Congreso Internacional de la Lengua Española con la participación del rey de España, Felipe VI.
Protestas contra Jerí en el Congreso de Perú
Las marchas en Lima contaron con manifestantes que portaban banderas y carteles en rechazo al Congreso y al nuevo mandatario, José Jerí, nombrado el viernes anterior como presidente de la República, tras la destitución de Dina Boluarte (2022-2025) por incapacidad moral en su calidad de titular del Parlamento.
El rechazo de la juventud se origina en denuncias de presuntos abusos sexuales en contra de Jerí y en los roles desempeñados por los principales partidos políticos. Estos partidos, con representación en el Congreso, mantuvieron a Boluarte en el Ejecutivo a pesar de las denuncias que había enfrentado por parte de la Fiscalía, relacionadas con los fallecidos en las protestas de 2022 y 2023, así como otros presuntos casos de corrupción.
En uno de los bloques de manifestantes, se movilizaron artistas como la reconocida cantante y exministra Susana Baca, quienes enviaron un claro mensaje a las autoridades tras los ataques de extorsionadores a los grupos de música cumbia Agua Marina y Armonía 10, que resultaron en heridos y un cantante fallecido.
Mientras los manifestantes llegaban al centro de Lima, el presidente peruano, junto con el ministro del Interior, Vicente Tiburcio; el comandante general de la Policía Nacional, Óscar Arriola; y el alcalde de Lima, Renzo Reggiardo, sobrevolaron la ciudad para supervisar las acciones de seguridad y orden en la capital.
La Generación Z marcha en varias ciudades
En otras partes del país, como la andina Huancayo, las manifestaciones de jóvenes y comerciantes del mercado Modelo se dirigieron a la plaza Huamanmarca con carteles que exigían el cierre del Congreso, señalando a Jerí como “violador” y afirmando: “Este gobierno no me representa”.
Asimismo, en la ciudad norteña de Chiclayo, cientos de manifestantes portaban una enorme bandera de Perú por las calles del centro de la ciudad, acompañados por jóvenes y profesores sindicalizados del magisterio público.
Las marchas de protesta se han replicado en ciudades como Ayacucho, Cusco, Huaraz, Arequipa, Iquitos y Chimbote, entre otras, con un fuerte rechazo hacia los líderes de los principales partidos políticos, que también serán candidatos en las elecciones presidenciales y legislativas de 2026.
