
LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, 23 de mayo. (EUROPA PRESS) – La presidenta del Parlamento de Canarias y de la Conferencia de Asambleas Legislativas Regionales Europeas (CALRE), Astrid Pérez, ha solicitado en Trento (Italia) que la Unión Europea (UE) implemente políticas «más sensibles» a las necesidades de cada territorio para «garantizar la igualdad de oportunidades» en las áreas rurales, montañosas, interiores y ultraperiféricas.
Este planteamiento fue expuesto durante la inauguración del segundo encuentro del Grupo de Trabajo de CALRE, titulado «Problemáticas de la montaña y de las áreas interiores». Durante su intervención, Pérez enfatizó que Europa «no será más fuerte si trata igual a territorios que son distintos», según ha comunicado el Parlamento canario en un boletín de prensa.
Además, instó a la creación de «instrumentos específicos» que permitan abordar desafíos como la despoblación, el envejecimiento, la falta de vivienda, la conectividad y las dificultades para acceder a servicios esenciales.
«Las zonas rurales representan el 83 % del territorio de la Unión Europea y albergan a uno de cada cuatro ciudadanos europeos», subrayó. En este sentido, consideró «imprescindible» que la cohesión territorial «se traduzca en igualdad real de oportunidades».
Pérez también destacó la «importancia» de adaptar las políticas europeas a las necesidades específicas de cada región. Asimismo, defendió la aplicación efectiva del denominado «rural proofing», un mecanismo destinado a evaluar el impacto de las decisiones comunitarias sobre el medio rural.
En su intervención, la presidenta de la CALRE hizo hincapié en la lucha contra la despoblación, sosteniendo que este fenómeno «no se combate solo con diagnósticos, sino con oportunidades reales», vinculadas al acceso a vivienda asequible, transporte, sanidad, educación, conectividad digital y apoyo al emprendimiento.
Para Pérez, las políticas europeas deben tener un enfoque «más descentralizado», basado en el territorio, con menos obstáculos para acceder a la financiación y mayor apoyo técnico para las autoridades locales.
Asimismo, abogó por el papel de la agricultura, el turismo sostenible y la digitalización como motores de futuro para las zonas de montaña e interior. Aseguró que es necesario construir una Europa que «escuche más al territorio, aplique mejor el principio de subsidiariedad y entienda que la cohesión no es una palabra abstracta, sino un compromiso concreto con las personas».
En el encuentro del Grupo de Trabajo de CALRE sobre Montaña y Áreas Interiores, se reunieron representantes institucionales y expertos europeos para abordar propuestas relacionadas con la convivencia con el entorno natural, la revitalización territorial y el futuro de las áreas rurales europeas. Entre los ponentes participaron representantes del Consejo Euromontana y del proyecto Pasturs.
