Se invertirán 1,74 millones de euros en dos fases en el proyecto de renaturalización del Barranco de Oyón, una obra que busca prevenir inundaciones en el barrio de El Campillo y su entorno. La primera fase, dedicada a la obra hidráulica, está prevista para finalizar en 2026 e implica una inversión de 1.140.000 euros, mientras que la segunda fase, que se centrará en aspectos ambientales y paisajísticos, contará con un presupuesto estimado de 259.000 euros.
El alcalde de Logroño, Conrado Escobar, presentó este lunes el proyecto elaborado para las intervenciones en el barranco de Oyón. Este documento es el resultado de la asistencia técnica proporcionada por Nolter Ingeniería y Medio Ambiente, y plantea un total de 1.741.962,22 euros en inversión dividida en las mencionadas fases.
El principal objetivo de esta actuación es evitar las inundaciones que, en ocasiones, causan episodios de precipitaciones en El Campillo. Al mismo tiempo, el proyecto contempla un enfoque ambiental que permitirá la creación de una nueva zona verde de 350.000 metros cuadrados.
Para lograr esto, el Ayuntamiento de Logroño se compromete a desviar y recoger el agua de lluvia procedente del barranco de Oyón y evacuarla al río Ebro, tal como indicó el alcalde. Se llevarán a cabo varias actuaciones de carácter hidrológico, las cuales se han presentado a la Confederación Hidrográfica del Ebro en una reciente reunión celebrada en Zaragoza.
Entre las medidas especificadas, se establecerá una zona inundable mediante elementos de contención lateral para laminar avenidas en el pie del barranco de Oyón, además de la ejecución de un marco soterrado bajo la antigua carretera N-111a. También se adaptará el marco existente del cauce actual para permitir la derivación de caudales al nuevo marco soterrado, facilitando así la gestión de avenidas y su evacuación al Ebro.
Otra faceta del proyecto es la creación de un nuevo cauce complementario al existente, un canal trapezoidal a cielo abierto con dimensiones promedio de 3,5 x 15 metros. Esta solución permitirá aumentar la capacidad hidráulica del cauce actual y ofrecer una alternativa adicional de evacuación gracias al nuevo marco soterrado.
### UN NUEVO ESPACIO PARA LA REGENERACIÓN PAISAJÍSTICA
La propuesta también enfatiza la adecuación del cauce abierto, donde se ejecutará un sendero ambiental que desembocará en el Ebro. Esta área será renaturalizada con plantaciones que fomenten la biodiversidad, utilizando especies adaptadas a las características del nuevo entorno de inundación controlada.
Esta nueva zona verde conectará tanto con El Campillo como con el parque del Pozo Cubillas, formando parte del anillo verde de Logroño. El alcalde aseguró que esta es una oportunidad para convertir una necesidad en virtud, abordando las preocupaciones hidrológicas de la ciudad y al mismo tiempo regenerando el paisaje local.
Escobar destaca que el proyecto no solo ofrece una solución a las demandas de Logroño, especialmente del barrio de El Campillo, sino que también incluye la regeneración paisajística del territorio. Se planea la creación de espacios estanciales con islas bioclimáticas, que integrarán mobiliario urbano rústico y árboles frondosos, contribuyendo a reducir el efecto isla de calor y creando un entorno más sostenible.
### PROYECTOS TRANSFORMADORES Y GESTIÓN DE RIESGOS
El alcalde apuntó que este proyecto es uno de los tres incluidos en el Plan Trienal de Obras Hidrológicas y Ambientales, que también abarca el Corredor ecológico sur y el barranco de El Horcajo. “Son tres proyectos transformadores que permitirán reducir los efectos adversos de los aguaceros en la ciudad, optimizar el aprovechamiento del agua y contribuir a la creación de corredores naturales conectados en torno a Logroño”, añadió.
Además, Escobar indicó que la nueva capacidad hidráulica de la infraestructura en el barranco de Oyón estará diseñada para manejar caudales máximos que cumplen con lo estipulado en el Plan de Gestión del Riesgo de Inundación. En este contexto, el alcalde subrayó la importancia de tener una gestión adecuada de los riesgos frente a fenómenos naturales.
El proyecto contempla una duración de ejecución de 12 meses, con 8 destinados a la fase hidráulica y 4 a la fase ambiental. A estos plazos se sumarán los tiempos necesarios para completar las gestiones administrativas previas para la obtención de la titularidad de algunas parcelas y los procesos derivados de la licitación y contratación de la obra.
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