BARCELONA, 1 Ene. (EUROPA PRESS) – Organizar campañas de formación para concienciar a sanitarios de Primaria aumenta la detección de violencias de género, según un estudio de El Observatorio Social de la Fundación La Caixa.
El trabajo advierte, sin embargo, de que esta formación para ayudar a los profesionales a identificar la violencia de género «debería acompañarse de esfuerzos por aumentar la concienciación sobre la magnitud» del problema.
Los investigadores pretendían concretar la magnitud de los casos que podían detectarse desde la atención primaria en el área metropolitana de Barcelona, partiendo de los 3.110 registrados entre 2010 y 2021. Sin embargo, el modelo utilizado para el estudio estima que realmente hubo un total de 27.264 casos, considerando que es la primera vez que se usan técnicas avanzadas de modelización estadística para evaluar la magnitud real de la violencia de género.
Se estima que, de media, la atención primaria identificó el 11% de los casos durante ese periodo, y que la tasa de detección «fue incluso menor antes de las campañas de concienciación llevadas a cabo en 2019». Al inicio del periodo estudiado, a principios de 2010, antes de que los profesionales responsables de la detección de esos casos recibieran formación de capacitación en 2019, «sólo se registraban un 3% de los casos».
En cambio, tras la campaña organizada en 2019, se detectaron más casos: desde que se impartieron las actividades de formación hasta el final del periodo analizado en el estudio, «se detectaron el 42% de los casos».
Las campañas deben mantenerse
La conclusión es que estas campañas son efectivas para reducir el problema de la infradetección y son «especialmente eficaces a corto y medio plazo», aunque su eficacia depende de que se mantenga la reiteración de dicho esfuerzo.
Aun así, «todo indica que dichas actividades deberían acompañarse de esfuerzos adicionales para aumentar la concienciación sobre la verdadera magnitud» de la violencia de género, advierten los investigadores.
Grupos más vulnerables
El estudio también señala que el uso de la atención primaria varía entre las víctimas, lo que sugiere que la infradetección «podría ser incluso más grave en grupos especialmente vulnerables», como las víctimas más jóvenes. Por eso, los autores se enfocan en detectar posibles desigualdades en el acceso de las víctimas al sistema de atención primaria.
Aumentar la confianza en la pública
Las menores de 25 años «siguen mostrándose reacias a buscar asistencia médica profesional tras sufrir una agresión». Por lo cual, los autores sugieren tomar medidas para que la juventud confíe más en la sanidad pública, aumentando así la probabilidad de que acudan a la atención primaria si son víctimas.
Los resultados de este estudio, según sus investigadores, no pueden considerarse exclusivos de la zona geográfica analizada, sino que probablemente sean extrapolables a cualquier otro país desarrollado con circunstancias sociales similares, «y es posible que los datos sean aún peores» en los países en vías de desarrollo.
Los autores del estudio son David Moriña, Amanda Fernández-Fontelo y Pere Puig (UAB); Isabel Millán y Víctor Alonso-Lara (UB); Pere Toran, Meritxell Gómez-Maldonado y Gemma Falguera (Institut Universitari d’Investigació en Atenció Primària).
