Enfermeras en huelga frente al Hospital Presbiteriano de Nueva York, en Nueva York, Estados Unidos. EFE/EPA/KENA BETANCUR
Por Esteban Capdepon Sendra |
Nueva York (EFE) – Miles de enfermeras y enfermeros de la ciudad de Nueva York protestaron este jueves por cuarto día consecutivo para exigir que los negociadores de los principales hospitales y su sindicato estatal lleguen a un acuerdo que recoja mejoras salariales y de condiciones laborales. Esta protesta se produce tras el estancamiento de las conversaciones para renovar el convenio anterior, el cual caducó a finales del año pasado.
Exigencias de condiciones laborales justas
“Necesitamos seguridad para el personal, un entorno laboral que nos cuide y que nos den prestaciones sanitarias”, explicó a EFE Darla Joyner, enfermera del Hospital Mount Sinai, ubicado cerca de la esquina noreste de Central Park.
Aproximadamente 15.000 profesionales del sector, compuesto en más de un 90 % por mujeres según los últimos datos de la Asociación de Enfermeras del Estado de Nueva York (NYSNA), dejaron sus puestos de trabajo el pasado lunes, uniendo fuerzas en lo que ya se considera la mayor huelga del sector en la historia de la ciudad.
Obstáculos en la negociación
Joyner acusó al hospital donde trabaja y al NewYork-Presbyterian Hospital, entre otros, de bloquear la renovación del convenio, alegando que ofrecer un seguro médico a las trabajadoras aumentaría significativamente los costes para los centros.
Sin embargo, la NYSNA exige que se aseguren estas prestaciones y que se ajusten los salarios para compensar la inflación, un tema que no ha logrado consensuarse en la mesa negociadora tras varios meses de discusiones.
La lucha por los pacientes y condiciones seguras
“Luchamos por nuestros pacientes y por tener ratios de personal seguras. El anterior convenio ya contiene algunas de estas garantías, pero el hospital está intentando eliminarlas”, aseguró Leah, enfermera del Mount Sinai con seis años de experiencia.
Optimismo ante una nueva reunión
Este viernes, todas las partes implicadas volverán a la mesa de negociación con un mediador para intentar poner fin a esta situación. “No sé qué esperar. Sé que la presión está funcionando. Cada día que pasa somos más fuertes. Soy un poco más optimista ahora que nos han vuelto a llamar a la mesa de negociación”, afirmó Joyner.
Antes de la huelga, la enfermera explicó que “no se había abordado nada sobre los acuerdos económicos ni sobre la situación del personal”: “Espero que obtengamos respuestas tras la reunión”, confesó.
Hasta entonces, la “marea roja” -color que identifica al sindicato- seguirá concentrándose frente a sus centros de trabajo para seguir exigiendo condiciones justas. “Espero que lleguen a un acuerdo, o al menos a un compromiso, para que podamos volver al trabajo y hacer lo que mejor sabemos hacer, que es cuidar de nuestros pacientes”, declaró Leah.
Los hospitales funcionan “sin problema”
Mientras tanto, la atención sanitaria en los hospitales continúa a pesar de la huelga, y las profesionales han instado a quienes lo necesiten a acudir a los centros, ya que están operativos. Algunos hospitales, como el Mount Sinai, han firmado contratos temporales con miles de enfermeras para cubrir las bajas durante la huelga. Según el New York Times, se han gastado decenas de millones de dólares para garantizar la atención.
Jennifer Adams, quien acudió con su hija y su nieto recién nacido a una consulta, confirmó que el hospital funciona “sin problema” y que pudieron ser atendidas como en otras ocasiones. “Apoyamos la huelga, pero necesitábamos hacerle una revisión al bebé”, comentó.
Solidaridad entre colegas
Sindicatos de enfermeras de otros estados, así como agrupaciones neoyorquinas de otros sectores, han respaldado a las trabajadoras sanitarias. Durante las protestas, las enfermeras celebran el apoyo de profesionales de otros gremios, como conductores de autobuses o bomberos, quienes pasan tocando el claxon y aplaudiendo. “La unidad de los trabajadores es lo más importante”, anotó Joyner.
Además, las enfermeras han recibido el respaldo del alcalde de la ciudad, Zohran Mamdani, quien asistió a una de las concentraciones con la bufanda del sindicato y aseguró en un mensaje que las enfermeras, que “están presentes en los momentos más difíciles”, merecen “salarios justos, condiciones de trabajo seguras y dignidad”.
