Publicado 01/09/2025 – 21:31 CEST
• Última actualización 22:50
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Nicolás Maduro afirma que mantienen «todos los canales diplomáticos abiertos» ante la escalada
diplomática y bélica que Venezuela y Estados Unidos viven desde hace semanas; unos canales que están
«malogrados», en palabras del líder bolivariano, ante el reagrupamiento de las fuerzas
estadounidenses que, según han confirmado varios medios estadounidense, se está produciendo
en torno a la costa de Venezuela.
«Ocho barcos militares, con 1.200 misiles y un submarino nuclear apuntan a Venezuela»,
ha asegurado Maduro. «Ellos han querido avanzar hacia lo que llaman la máxima presión militar (…)
y nosotros hemos declarado la máxima preparación para la defensa de Venezuela». Maduro ha
calificado los acontecimientos como la mayor amenaza militar a la que se ha enfrentado el país
caribeño en un siglo.
Este lunes, Venezuela alertó ante la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac)
que unas 4.200 tropas entrenadas de EE. UU. están «listas y preparadas para invadir»
el territorio venezolano, y pidió la retirada inmediata de los militares estadounidenses, así como
de los ocho barcos desplegados.
El líder bolivariano ha confirmado que siguen manteniendo los mencionados contactos diplomáticos
a través de John McNamara, encargado de la Oficina Externa de EE. UU. para
Venezuela, y Richard Grenell, enviado especial del presidente estadounidense.
Maduro «no continuará» en el poder, según algunos republicanos
La postura oficial de Estados Unidos es que el objetivo del despliegue naval sirve para combatir
los cárteles de la droga. La Administración de Donald Trump designó recientemente como grupo
terrorista al Cártel de los Soles: un grupo narcotraficante que, según afirman
desde la Casa Blanca, está compuesto por altos funcionarios venezolanos. «Es uno de los mayores
narcotraficantes del mundo y una amenaza para nuestra seguridad nacional», dijo Pam Bondi, fiscal
general de Estados Unidos, sobre Maduro a principios de este mes.
Las tensiones entre ambos países han aumentado en los últimos días, con varios congresistas
republicanos asegurando que Maduro «no continuará» en el poder, pero también con varias figuras
de la oposición venezolana -que cuestionan la legitimidad del líder autoritario- reclamando
un golpe militar por parte de la potencia estadounidense para acabar con su presidencia.
En una entrevista del pasado domingo en ‘Fox News’, María Corina Machado
(líder opositora en el exilio y actualmente en paradero desconocido) alentó a un golpe militar:
«Hay fracturas (en el Ejército venezolano), muy pocos altos mandos militares todavía apoyan a
Maduro y tienen que tomar una decisión muy pronto, porque se acaban de dar cuenta
de que el presidente Trump no bromea», aseguró, adoptando la tesis republicana de que el actual
Ejecutivo de Miraflores se lucra con el comercio ilegal de drogas.
Naciones Unidas ha expresado su preocupación ante el despliegue militar norteamericano,
cuya potencia y envergadura sugieren otras motivaciones más allá de la supuesta lucha contra el
narcotráfico.
