El Ayuntamiento de Logroño ha puesto en marcha una nueva organización de ayuda a domicilio, conocida como Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD), que busca mejorar la personalización de la atención al usuario. Este enfoque pionero se centra en ofrecer una atención más estable mediante la reorganización de recursos, permitiendo que los usuarios sean atendidos por un equipo fijo de auxiliares que se ocupan de un mismo grupo de domicilios, lo que garantiza mayor continuidad en la atención y reduce el área de desplazamientos.
Logroño se convierte en una de las ciudades pioneras en la implementación de este modelo de gestión, coloquialmente conocido como ‘superislas’. El alcalde de Logroño, Conrado Escobar, ha expresado la sensibilidad del nuevo modelo ante la demanda de los usuarios de minimizar el cambio de auxiliares que les atienden. “Este nuevo servicio no solo propiciará que esto sea posible, sino que representa un auténtico cambio de modelo: de una atención centrada en la organización del servicio a una atención centrada en la persona, en cada una de las 2.030 personas que son usuarias del recurso”, afirmó.
Beneficios para la persona cuidada y para el cuidador
El nuevo SAD de proximidad se organiza de manera que las personas usuarias son atendidas por un mismo equipo de auxiliares que son independientes en la toma de decisiones. Estos equipos, compuestos por unos diez profesionales específicamente formados en las necesidades de los usuarios, se autogestionan con el apoyo de un coordinador y realizan desplazamientos cortos entre los domicilios. “Son equipos estables, cercanos, que conocen a los usuarios y centran su atención en el bienestar de las personas que cuidan”, subrayó Escobar.
Este nuevo modelo, que supone un esfuerzo importante de reorganización, ha sido muy bien recibido. La atención será más personalizada y se potenciará la autonomía de los usuarios, mejorando la percepción de confianza entre usuarios y familias y redundando en una mayor estabilidad y fidelización del personal.
Zonas de implantación y extensión del modelo
Actualmente, se está implementando en tres zonas de Logroño, correspondientes a cada uno de los lotes que componen el contrato del servicio gestionados por la empresa ‘Domusvi’. Se prevé que, tras optimizar el modelo en estas áreas, se extienda progresivamente a toda la ciudad.
La primera zona incluye calles alrededor del Ayuntamiento: Paseo de la Constitución, Congreso, El Coso, Avenida de Navarra, San Bernabé, Capitán Gaona, Rodancha, Muro de Cervantes y San Mateo. La segunda zona abarca el barrio de Varea, y la tercera se localiza alrededor de la antigua estación de autobuses, incluyendo vías como Pío XII y Avenida de España, entre otras.
Un servicio con 2.030 personas usuarias
El Servicio de Ayuda a Domicilio atiende actualmente a 2.030 personas, de las cuales 1.820 se encuentran en situación de dependencia. Este servicio ofrece 11.700 horas semanales a través de 420 auxiliares que trabajan día a día para responder a las necesidades de los usuarios.
Este crecimiento en la demanda ha sido exponencial en los últimos años, organizándose en hasta cuatro turnos diarios de lunes a viernes, aunque también hay atención durante fines de semana y festivos. Además, el servicio ofrece apoyo técnico en el ámbito sociosanitario, como terapia ocupacional o apoyo psicológico, así como asistencia en otras áreas como limpiezas extraordinarias o comidas a domicilio.
El coste anual del servicio asciende a 10.328.313,08 euros, con una subvención de 4.500.000 euros del Gobierno de La Rioja. El coste por hora de atención se sitúa entre 20,27 y 21,62 euros en días laborables, y entre 25,07 y 26,93 euros en festivos. Para los usuarios, se establece una escala de precios basada en sus ingresos, que va desde 0 hasta 10,40 euros por hora.
Perfil de las personas usuarias
La concejala de Servicios Sociales, Patricia Sáinz, y la jefa de sección de Familia, Ana Campos, han especificado que la mayoría de los usuarios del servicio son personas mayores o con discapacidad que tienen reconocida su situación de dependencia. También se atienden a familias en situación de desprotección de menores, así como personas en riesgo de exclusión social.
Por último, el servicio destaca su vocación preventiva al atender a personas mayores que, sin tener reconocido su estado de dependencia, son vulnerables a situaciones de aislamiento, soledad o falta de autonomía personal, servicio que impacta en aproximadamente 100 personas.
