El miércoles 24 de septiembre de 2025, el avión en el que viajaba la ministra de Defensa española, Margarita Robles, rumbo a Lituania, sufrió un intento de interferencia GPS mientras sobrevolaba a 40.000 pies de altura las proximidades de Kaliningrado. Desde la delegación española se restó importancia al incidente, indicando que este tipo de episodios son habituales en la zona.
En áreas cercanas a Rusia, los aviones experimentan con frecuencia intentos de interferencia en sus sistemas de posicionamiento, lo que puede provocar fallos en la señal GPS. No obstante, las aeronaves militares están diseñadas para resistir estas maniobras.
El Airbus 330 del Ejército del Aire en el que viajaba la titular de Defensa cuenta con un GPS adicional de uso militar, conectado a satélites propios, que asegura la navegación sin alteraciones. Según informa ‘Abc’, un comandante a bordo minimizó el suceso y comentó que este tipo de incidentes son comunes en la región.
Robles se dirigía a la base aérea lituana de Siauliai, donde se reunió con el contingente español, que incluye ocho cazas Eurofighter y 150 militares encargados de las labores de vigilancia del espacio aéreo en los países bálticos como parte de una misión de la OTAN.
«Hay una amenaza real»
Tras su llegada a Lituania, Margarita Robles compareció ante los medios en rueda de prensa junto a su homóloga lituana, Dovile Sakaliene. La ministra afirmó: «En ningún caso van a quebrantar la voluntad de España ni de ninguno de los países de la Alianza Atlántica de seguir trabajando por la paz y conviviendo en paz».
Además, defendió «el derecho a que todos podamos desplazarnos y volar libremente por territorio europeo sin que haya, como hemos vivido esta mañana, interferencias por parte de todo el mundo sabemos de quién».
Por su parte, la ministra lituana de Defensa destacó que el intento de bloqueo del GPS del avión de Robles indica que «muchos aviones civiles llevan varias semanas sufriendo estos ataques». «Tenemos que ser conscientes de que la amenaza es real», sentenció.
Es importante mencionar que hace unas semanas, el avión en el que viajaba Ursula von der Leyen rumbo a Bulgaria también tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia al experimentar interferencias en su GPS. Aunque inicialmente se sospechó del Kremlin como posible responsable de estos fallos, dicha información fue posteriormente desmentida.
