El 12 de octubre de 2025, el viceministro de Información afgano y principal portavoz del régimen talibán, Zabiulá Mujahid, declaró que 58 militares paquistaníes han muerto y 30 han resultado heridos tras los enfrentamientos en la frontera entre Afganistán y Pakistán. Estos eventos marcan una de las crisis bilaterales más graves desde que los talibanes retomaron el poder en agosto de 2021.
Bajas talibanes y acusaciones a Pakistán
Mujahid afirmó que el número de bajas talibanes asciende a nueve combatientes muertos y 16 heridos. En una rueda de prensa, acusó a Pakistán de ser un refugio para células de la organización yihadista Estado Islámico, las cuales han llevado a cabo ataques en suelo afgano durante los últimos cuatro años.
«Pakistán ha ignorado la presencia de Estado Islámico en su territorio, donde asesinan a su gente y amenazan la seguridad de Afganistán y del mundo. Han iniciado un juego peligroso», afirmó el portavoz talibán.
Centros de entrenamiento y ataques planeados
Mujahid aseguró que el Emirato Islámico ha establecido centros de entrenamiento en Jáiber Pastunjua, donde militantes han llegado desde los aeropuertos de Karachi e Islamabad. Según él, desde estos centros se han planeado atentados en ciudades como Teherán y Moscú, así como en Afganistán.
El portavoz enfatizó: «Afganistán tiene derecho a defender su espacio aéreo y terrestre y no dejará ningún ataque sin respuesta». Además, destacó que sus fuerzas han tomado el control de una veintena de puestos fronterizos paquistaníes.
Reacción de Pakistán y el contexto regional
Pakistán, por su parte, no ha respondido oficialmente a las cifras presentadas por los talibanes, limitándose a informar que sus fuerzas repelieron un ataque combinado de talibanes paquistaníes y afganos en varios puestos de control. Según declaraciones de fuentes de seguridad a la cadena estatal PTV, un contraataque posterior resultó en la captura de 19 puntos de control talibán y la muerte de todos los milicianos afganos que los custodiaban.
Los enfrentamientos parecen haber cesado momentáneamente tras la intervención conjunta de potencias regionales como Arabia Saudí, Irán y Qatar, quienes han solicitado una contención inmediata de las hostilidades.
