Las organizaciones del transporte de mercancías por carretera de Navarra, Tradisna e Hiru, se han concentrado este lunes en Cordovilla, en la avenida de Zaragoza, para protestar contra el «ninguneo» que consideran que el Gobierno de Navarra está sometiendo al sector. En esta movilización, han decidido convocar para el 8 de noviembre una «gran camionada» con el fin de que sus demandas sean escuchadas.
Motivos de la protesta
Entre las causas de su descontento, los transportistas destacan la implantación de peajes al tráfico pesado en vías de alta capacidad de Navarra y las condiciones fiscales que, según ellos, hacen que Navarra sea la comunidad con mayores impuestos para el sector. Ignacio Ezcurra, gerente de Tradisna, expresó su rechazo a los peajes, argumentando que son una medida discriminatoria. «Si el mensaje es que quien paga usa, debería ser generalista. Pero solo se imponen los peajes al transporte pesado, lo cual es discriminatorio, porque lo usan todos los ciudadanos», afirmó.
Cuestiones fiscales y de infraestructura
En términos de fiscalidad, Ezcurra denunció que Navarra es la comunidad donde más impuestos se pagan en todo el Estado. «No entendemos que, teniendo los tributos transferidos, no se actúe para favorecer la competitividad del transporte», señaló, reclamando «una tributación justa y equiparable a cualquier otro territorio para competir en igualdad de condiciones».
Además, el representante de Tradisna mencionó la situación de las infraestructuras, subrayando que Navarra presenta la mayor siniestralidad en carretera en España. «El III Plan Director de Carreteras debería estar ejecutado en 2016. Lleva un retraso de diez años», criticó Ezcurra.
Reclamos y próxima movilización
Los transportistas están convencidos de que el Gobierno foral está sometiendo al sector «al abandono». «Les hemos expuesto las medidas detalladas para el sector. Ni nos escuchan ni nos llaman, absolutamente nada. Pretendemos que la herramienta de trabajo sea el diálogo, pero si ellos no tienen el diálogo como herramienta de trabajo, ni nos escuchan ni nos citan, automáticamentelo que hacen es imponer», lamentó Ezcurra.
Es por ello que han decidido llevar a cabo una nueva movilización el 8 de noviembre, aunque aún no han definido los detalles de la misma. Además, han criticado que, para la protesta de este lunes, la Delegación del Gobierno en Navarra no les autorizó a realizar un corte de la carretera. «Hicimos una petición de corte de carretera el 2 de octubre. Según la ley de derecho de reunión, la Delegación del Gobierno en Navarra tiene tres días para contestar, y contestó al octavo día. Incumplen los plazos, incumplen la ley, con tal de volver a ningunear al sector», concluyó.
