La líder opositora venezolana, María Corina Machado, no estará en Oslo para recoger el premio Nobel de la Paz de este año, confirmó el director del Instituto Nobel, Kristian Berg Harpviken, a la televisión pública noruega NRK. Según Harpviken, «desgraciadamente todavía no está en Noruega y tampoco estará en el escenario del Ayuntamiento de Oslo a las 13:00 (12:00 GMT) hoy, cuando comience la ceremonia». En su lugar, será su hija, Ana Corina Sosa, quien recoja el premio y lea el discurso de aceptación del galardón.
Machado estará representada por su familia
La presencia de Machado, quien se encuentra en paradero desconocido en Venezuela, era incierta. El Instituto Nobel había aplazado su rueda de prensa y finalmente la suspendió. “La propia María Corina Machado ha declarado en entrevistas lo complicado que será el viaje a Oslo. Por lo tanto, en este momento no podemos proporcionar más información sobre cuándo y cómo llegará para la ceremonia del Premio Nobel de la Paz”, indicó la organización en un comunicado reciente.
Machado había confirmado anteriormente que viajaría a la capital noruega para recibir el premio, lo que habría sido su primera aparición pública desde enero. Su hermana, Clara Machado Parisca, mencionó en una entrevista desde Oslo con la emisora colombiana Blu Radio que «la intención de la premio Nobel es estar aquí con nosotros” y esperaban «con fe que va a llegar muy pronto». En Oslo también se encuentran su madre, Corina Parisca, y su hija Ana Corina Sosa, quien estará acompañada en la ceremonia por sus dos hermanos.
Apoyo de líderes latinoamericanos
En Oslo se encuentran varias figuras destacadas de la oposición venezolana. Entre ellas está Edmundo González Urrutia, candidato en las elecciones presidenciales del año pasado y exiliado en España desde septiembre de 2024, quien viajó a la capital noruega el martes.
También se encuentran allí, invitados por la galardonada, los presidentes de Panamá, José Raúl Mulino; Argentina, Javier Milei; y se espera la llegada del jefe de Estado del Paraguay, Santiago Peña, así como del presidente de Ecuador, Daniel Noboa. Los cuatro presidentes latinoamericanos serán recibidos este miércoles en audiencia por el rey de Noruega, Harald V, tras la ceremonia de entrega del premio, y luego se reunirán por separado con el primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre.
Otras ausencias
No es la primera vez que un galardonado con el Nobel de la Paz no acude a recogerlo el día de la entrega. En 2010, el chino Liu Xiaobo, entonces encarcelado, no tuvo representación en la ceremonia. En su lugar, se colocó una foto suya en el sillón destinado a él, y la actriz noruega Liv Ullmann leyó el discurso de aceptación. En 2022, el bielorruso Ales Bialiatski, uno de los tres galardonados con el Nobel de ese año y que permanecía en prisión, fue representado por su esposa, Natallia Pinchuk. Del mismo modo, en 2023, la iraní Narges Mohammadi, también encarcelada, tuvo a sus hijos como representantes en Oslo para recoger el premio y leer su discurso.
