ALBACETE, 14 Nov. (EUROPA PRESS) – La multinacional Marktel Global Services ha planteado un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) al comité de empresa de su centro en Albacete, lo que supondría el fin de 55 puestos de trabajo y el cierre de sus instalaciones en la capital albaceteña. Este anuncio ha sido confirmado por el sindicato UGT, que alegó «mala fe por parte de la empresa», mientras que Marktel justifica las causas en «organizativas y el fin de la última campaña» que gestiona desde dicho centro.
Reducción de la plantilla y despidos improcedentes
El secretario regional de UGT de Oficinas y Despachos, Diego Martínez-Acacio, detalló que la propuesta del ERE se ha anunciado tras un año de reducción de la plantilla, que ha pasado de casi 200 empleados a los 55 actuales. Esta disminución se ha dado a través de despidos que, en al menos cuatro ocasiones, los tribunales ya han declarado improcedentes.
En estos casos, la justicia ha obligado a Marktel a reconocer a estos empleados como gestores telefónicos, en lugar del rango inferior de teleoperadores que tenían, debiendo pagar la correspondiente indemnización.
Denuncias de precariedad laboral
Martínez-Acacio explica que «los trabajadores fueron perdiendo el miedo a que los despidieran y empezaron a denunciar su situación laboral precaria, en la que cobraban el salario mínimo a pesar de que desempeñaban funciones de un rango superior». Ante esto, la empresa «ya advirtió con cerrar el centro antes que reconocer a todos como gestores telefónicos».
Reclamaciones de UGT
UGT reclama que se detenga el ERE «al no tener causa justificada» y que se asigne una mayor carga de trabajo al centro albaceteño desde otros centros de la compañía. Esta posibilidad es valorada por el sindicato «porque son servicios de teleoperador que no requieren una localización específica para realizarse». Además, piden el reconocimiento de la condición laboral adecuada para sus empleados.
En relación a las sentencias ganadas en los tribunales, el sindicato exige también una indemnización para la plantilla acorde a la categoría de gestor telefónico, los atrasos de un año y la cotización a la Seguridad Social de hasta cinco años, dependiendo de la jornada y antigüedad.
Impacto social y próximas negociaciones
No obstante, UGT ha indicado que, por el momento, no se ha alcanzado un acuerdo con la empresa tras la reunión del comité del pasado jueves y ha advertido del impacto social que tendrá la pérdida de trabajo de 55 empleados. «Es medio centenar de familias que ven truncadas sus vidas y que se quedan con un desempleo que no reconoce la categoría laboral que han desempeñado», afirmó Martínez-Acacio.
Por el momento, el comité de empresa ha quedado pendiente de la próxima reunión telemática para continuar las negociaciones, estipulada para el próximo lunes 17 de noviembre por la mañana.
