Partidarios del partido PAS asisten a una marcha para apoyar el proceso de votación en las elecciones parlamentarias en el centro de Chisinau, Moldavia. EFE/EPA/Dumitru Doru
Moscú (EFE).- Moldavia vive este sábado una jornada de reflexión en vísperas de unas cruciales elecciones parlamentarias que determinarán el rumbo de la política exterior del país, dividido entre la vía europeísta y el acercamiento a Rusia. La presidenta moldava, Maia Sandu, afirmó: «Las cosas buenas se consiguen con esfuerzo, tardando décadas, pero las cosas malas pueden sucedernos de la noche a la mañana», a dos días de las elecciones. El gobernante Partido Acción y Solidaridad (PAS), que apoya la adhesión del país a la Unión Europea, busca revalidar su mayoría en el Parlamento en medio de fuertes tensiones con la oposición prorrusa.
Ígor Dodon, uno de los líderes del opositor Bloque Electoral Patriótico, aseguró el viernes que los días en el poder tanto de PAS como de Sandu «están contados». En referencia a la prohibición de uno de los partidos que forman parte del bloque opositor, manifestó: «Comprenden que su fin está cerca, por lo que recurren a la ilegalidad contra nuestros colegas del bloque».
A la caza de los indecisos
El número de indecisos en las elecciones parlamentarias moldavas asciende al 27,8 %, según el último barómetro de opinión pública difundido el jueves. El PAS, según los pronósticos, obtendría el 28,6 % de los votos en los comicios del 28 de septiembre, lo cual sería insuficiente para gobernar en solitario, como lo hizo tras las elecciones parlamentarias de 2021. Por otro lado, el Bloque Electoral Patriótico, que favorece el acercamiento a Moscú, recibiría el 13,9 % de los apoyos.
En un intento de convencer a los indecisos, Sandu publicó un mensaje a los ciudadanos animándolos a votar el domingo. Recordó que su batalla por el futuro de Moldavia comenzó hace diez años, cuando decidió que «no quería vivir en un país gobernado por ladrones». Afirmó: «Nos movilizamos, pusimos en marcha reformas (…) y demostramos al mundo entero que los moldavos son personas honestas y valientes, no ladrones ni traidores (…) Finalmente iniciamos el proceso de adhesión a la Unión Europea», enumerando sus logros.
Apuesta por la diáspora
El Gobierno también apuesta por la diáspora moldava, que le dio la victoria a Sandu y la integración europea en las elecciones del año pasado. De cara a los actuales comicios, el número de colegios electorales en el extranjero se ha incrementado de 234 a 301, aunque solo dos de ellos se habilitarán en Rusia, un paso duramente criticado por Moscú. Los votantes del PAS son, principalmente, ciudadanos proeuropeos, jóvenes y miembros de la diáspora moldava.
Al otro lado de la balanza se encuentran los partidarios del Bloque Patriótico, muchos de los cuales son nostálgicos de la URSS, críticos con la UE y habitantes de regiones rurales que buscan relanzar el comercio con Rusia. Ellos argumentan que el éxodo de moldavos en busca de una vida mejor y la formación de grandes comunidades en el extranjero son pruebas de que las autoridades son incapaces de mejorar la situación económica en el país.
Más allá del PAS y los patriotas
También tiene posibilidades de entrar en el Parlamento unicameral moldavo Nuestro Partido, del excandidato presidencial Renato Usatii, con un 5,1 % de los sufragios. Usatii aseguró semanas atrás que no planea pactar con otras fuerzas políticas, lo que aumenta la incertidumbre sobre si el PAS o la oposición prorrusa lograrán los votos necesarios para gobernar en solitario.
Antes de las elecciones, las autoridades y la oposición se acusaron mutuamente de prepararse para falsificar los resultados. A una semana de los comicios, las autoridades realizaron más de 270 registros y detuvieron a más de 70 personas, presuntamente implicadas en un plan de desestabilización coordinado por Moscú. Mientras tanto, Dodon, expresidente y líder de la oposición, calificó a sus rivales de «marionetas» de Europa, llamando a los moldavos a estar preparados para «defender la victoria» del Bloque Patriótico en las calles después de los comicios.
Dado el carácter impredecible de las elecciones moldavas en los últimos años, los expertos no descartan ningún desenlace, incluida la necesidad de repetir los comicios. La votación concluirá a las 21:00 hora local (19:00 GMT) del domingo, y a falta de encuestas a pie de urna, los primeros resultados los dará la CEC a lo largo de la noche.
