La consellera de Investigación y Universidades de la Generalitat, Núria Montserrat, ha abierto este martes el curso universitario 2025-2026 reivindicando la educación superior como un «motor de equidad», un ascensor social y la garantía de oportunidades para todas las personas.
El acto se ha celebrado en el edificio histórico de la Universitat de Barcelona (UB) y ha contado con la presencia del secretario general de Investigación y Universidades de la Generalitat, Oriol Escardíbul; el cuarto teniente de alcalde del Ayuntamiento de Barcelona, Jordi Valls; así como rectores de universidades catalanas y otras autoridades universitarias.
La comunicadora Juliana Canet ha sido la encargada de conducir el acto, donde la consellera defendió que la universidad es un espacio donde el esfuerzo, el talento, la investigación y la innovación se convierten en un motor de progreso y cohesión social. Afirmó que «el sistema universitario catalán, en su conjunto, es una de las grandes fortalezas del país».
Montserrat subrayó que «un país que quiere competir a escala global tiene que garantizar que ningún talento se quede por el camino, por razones económicas, y esto comienza con una universidad que esté abierta a todo el mundo». Añadió que «Europa interpela» para incrementar los profesionales formados en STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) para la transición digital, ecológica e industrial. También recordó el plan anunciado por el Govern con una inversión de 300.000.000 euros para mejorar infraestructuras universitarias, y avanzó que pronto comenzarán las gestiones para el edificio MIES-UB para Matemáticas, Informática e Investigación de Economía.
ATRAER TALENTO
El rector de la UB, Joan Guàrdia, ha llamado a volver a «levantar la bandera de la ciencia como clave del futuro» en unos tiempos que ha calificado de oscuros. Reivindicó la necesidad de una ley catalana que permita atraer talento y una planificación sensata de los recursos, y pidió el fin del genocidio, en sus palabras, en Gaza, así como el cese de la guerra en Ucrania.
Por su parte, el presidente del Consell Social de la UB, Joan Corominas, ha considerado imprescindible avanzar hacia un nuevo modelo de financiación con aportaciones que garanticen seguridad y sostenibilidad económica a las universidades. Hizo un llamado a consensos políticos amplios y a la responsabilidad, afirmando: «Sin presupuestos no hay políticas públicas ni funcionamiento normal de las instituciones».
DISTINCIONES
Durante el acto se han concedido las distinciones Jaume Vicens Vives, que reconocen a profesores y proyectos por su «calidad docente». Por un lado, la distinción fue otorgada a los profesores Oscar Núñez (UB), Eva Vidal (UPC) y Davinia Hernández-Leo (UPF).
Por otro lado, el proyecto ‘Grup d’Innovació Docent d’Aprenentatge Servei’ (ApS) coordinado por la UB; el ‘InnoCrowd’, de la Escuela Politécnica Superior de Ingeniería de Vilanova i la Geltrú (EPSEVG); y el ‘Formación y Evaluación de la competencia del trabajo en equipo: AVATREQ (Evaluación del Trabajo en Equipo)’ del Institut de Ciències de l’Educació Josep Pallach de la Universitat de Girona (UdG) también fueron reconocidos.
Las menciones M. Encarna Sanahuja Yll, a la excelencia en la inclusión de la perspectiva de género, se han entregado a título individual a la profesora del departamento de Traducción, Interpretación y Estudios de Asia Oriental (DTIEO) de la UAB, Lupe Romero; y a título colectivo, al Grup d’Educació i Gènere del departamento de Educación y Pedagogía Social de la UAB.
