El lehendakari, Imanol Pradales, lamenta la oportunidad perdida del Estado español para reconocer el daño causado en Gernika por el bombardeo de 1937: El pasado viernes, el Lehendakari expresó su descontento al señalar que España no ha seguido el ejemplo de Alemania al arrojar luz sobre el sufrimiento infligido durante el mencionado ataque aéreo.
En un artículo publicado, Pradales reconoció la visita del presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, como un «ejercicio de responsabilidad histórica» y subrayó que las víctimas y sus familias en Gernika han estado esperando un reconocimiento de su dolor durante 88 años.
El Lehendakari recuerda que el pueblo de Gernika fue «reducido a cenizas» y ha vivido «sin un perdón» ni la validación de su sufrimiento por parte del Estado. Ha mencionado décadas de engaños bajo el régimen franquista, que incluso llegó a afirmar que «la España de Franco no incendia», lo que lleva a un periodo de silencio que culmina en 1996 con una donación del Bundestag alemán para la reconstrucción del polideportivo de Gernika.
Pradales elogió a Alemania por el reconocimiento de su responsabilidad en el bombardeo, haciendo eco de un gesto similar ofrecido por el expresidente alemán Roman Herzog en 1997, cuando se dirigió a los supervivientes, ofreciendo una mano de reconciliación. Este gesto fue ratificado un año después por el Bundestag.
«Alemania ha dado un paso más», afirmó Pradales respecto a la reciente visita de Steinmeier, que sirve como símbolo de compromiso ético y político con la paz, la democracia y la reconciliación, y enfatizó que el reconocimiento del dolor es esencial para unir en la defensa de los valores humanos.
Respecto a las acciones de algunos grupos que vandalizaron un mural en Gernika como protesta contra el rey Felipe VI, el Lehendakari subrayó la falta de respeto hacia los principios democráticos en el contexto actual.
Reconocimiento del daño causado
Pradales también destacó que a pesar de los 88 años transcurridos desde el bombardeo y 50 desde la muerte de Franco, los supervivientes siguen esperando un «reconocimiento sincero del daño causado» por parte del Estado español.
«Euskadi lamenta que se haya dejado pasar esta magnífica oportunidad, recordando que el ataque indiscriminado fue parte de un alzamiento militar contra un régimen democráticamente constituido», comentó. En respuesta a las justificaciones del Estado, Pradales comparó la situación actual con la postura asumida por los líderes alemanes, quienes a pesar de no tener responsabilidad directa en el régimen nazi, reconocen su papel en la historia.
Desde hace tres décadas, Alemania ha reconocido repetidamente el daño causado durante su pasado y ha tomado medidas para repararlo, algo que Pradales considera esencial para un Estado democrático. Reiteró que los ejemplos históricos de líderes como Willy Brandt y Angela Merkel son fundamentales, ya que ambos asumieron su parte de responsabilidad ante el pasado oscuro de Alemania.
«No se trata de expiar culpas, sino de un compromiso moral y de principios que debe ser asumido», concluyó Pradales, recordando el deseo de Franco de desmoronar la moral del pueblo vasco a través del terror.
«Ni odio ni venganza»
El Lehendakari citó a Agirre, quien en 1945 abogó por que el futuro del pueblo vasco no estuviese guiado por «el odio ni la venganza», y enfatizó la necesidad de recordar que cada persona asesinada en Gernika tiene un nombre y una historia digna de ser recordada.
Además, Pradales se solidarizó con los pueblos que hoy enfrentan conflictos y sufrimiento similares al de Gernika, abogando por la paz y la cooperación internacional.
