MURCIA, 18 de octubre (EUROPA PRESS) – Los últimos datos del Informe de Seguimiento sobre los efectos de la DANA Alice en el Mar Menor, actualizados hasta el pasado viernes, 17 de octubre, revelan una evolución preocupante de la clorofila tras la entrada de grandes cantidades de agua dulce en esta laguna, que inquieta a los expertos. Este informe se basa en datos recogidos por los equipos del proyecto BELICH del CSIC, IEO y CEBAS, junto con Tragsa.
Los datos obtenidos de los sensores del sistema de monitorización han reflejado «muy fielmente» los episodios de entrada de agua provocados por el evento de DANA Alice, que han afectado a la comarca del Mar Menor, según las conclusiones de este informe al que se ha tenido acceso. Los sensores de boyas y landers han validado y complementado estos datos mediante muestreos ‘in situ’ con CTD, realizados en las localidades donde se encuentran estos dispositivos y en cinco localidades adicionales. En el caso de la clorofila, se ha llevado a cabo una doble validación a través de análisis espectrofotométrico.
En resumen, los datos muestran que la entrada masiva de agua hacia la laguna ha causado una estratificación de la columna de agua, aunque esta es reversible y de corta duración, principalmente debido al flujo rápido y masivo de agua entrante a través de los canales, destacando el del Estacio.
Durante este episodio, el efecto más crítico ha sido la reducción de las concentraciones de oxígeno disuelto en la zona profunda del sector sur, llegando a valores indicadores de hipoxia. No obstante, este episodio de hipoxia ha sido transitorio, y en la actualidad, los niveles de oxígeno en la laguna son normales y bastante homogéneos.
Los picos de turbidez registrados durante los episodios de entrada de agua también han sido efímeros. Aunque persisten algunas áreas con alta turbidez, sobre todo en la zona costera del litoral oeste y sur, gran parte de las áreas del ecosistema lagunar han visto como esta variable se restablecía casi por completo.
Sin embargo, el informe advierte que «es particularmente preocupante» la evolución de la clorofila en la laguna en respuesta a estas entradas de agua dulce, especialmente en las zonas sur y centro, donde se han alcanzado de forma súbita valores de hasta 12 mg/l. Este nivel es muy elevado para la laguna y solo se ha visto en eventos anteriores de bloom fitoplanctónico o ‘sopa verde’.
La persistencia de las condiciones actuales podría acarrear efectos negativos sobre la estructura y funcionamiento del ecosistema lagunar, lo que dependerá de las condiciones climatológicas en los próximos días.
Entrada de entre 6,9 a 11,5 HM3
Según la evidencia disponible y las diferentes estimaciones realizadas, se calcula que la entrada total de agua dulce en la laguna causada por la DANA Alice varía entre 6,9 hm³ y 11,5 hm³. La cifra más probable y creíble, a pesar de las incertidumbres, se sitúa en los 11,5 hm³.
Las cargas de sedimentos y nutrientes asociadas a esta entrada de 11,5 hm³ indican una masiva entrada de sedimentos (40.212 Mg), destacando una carga elevada de nitrógeno (76,8 Mg), fósforo (36,2 Mg) y carbono orgánico (564,5 Mg), además de cargas muy elevadas de nutrientes disueltos. Los equipos del proyecto BELICH del CSIC, IEO y CEBAS, así como Tragsa, se encuentran en situación de crisis para evaluar de manera continua el proceso y sus efectos en el ecosistema.
En los últimos días y en los próximos, estos equipos están tomando muestras de la cuenca y la laguna para determinar la magnitud del evento en términos de balance de agua y nutrientes, un aspecto clave para evaluar las causas de la alteración de la laguna y las medidas más efectivas y adecuadas para la recuperación del ecosistema.
