
SANTA CRUZ DE TENERIFE, 27 de mayo. (EUROPA PRESS) – La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de la Isla de Tenerife (ARMHT) ha iniciado una recogida de firmas para exigir la retirada del ‘Monumento a Franco’. Esta acción surge tras el «varapalo» técnico de la ponencia de patrimonio del Gobierno de Canarias, que rechazó por unanimidad su declaración como Bien de Interés Cultural (BIC).
Su presidenta, Mercedes Pérez Schwartz, ha manifestado que es «llamativo» que casi dos décadas después de la ley de memoria histórica de 2007 aún sea necesario exigir la retirada inmediata de este «símbolo franquista» del espacio público.
«El dictamen técnico e histórico ha dejado claro que la obra carece de valores excepcionales que justifiquen su blindaje cultural. Las excusas administrativas se han agotado y es hora de que las instituciones cumplan con la legalidad vigente», ha afirmado Pérez Schwartz.
La ARMHT señala que mantener este monumento vulnera de forma flagrante el artículo 15 de la Ley de Memoria Histórica de Canarias y el artículo 35 de la Ley de Memoria Democrática estatal.
Anomalía democrática en la capital tinerfeña
Pérez Schwartz subraya la anomalía democrática que representa la permanencia de la obra en Santa Cruz: «Sesenta años después de su colocación, este monumento sigue funcionando exactamente para lo que fue concebido, como un homenaje y una exaltación clara a la figura del dictador Francisco Franco y a los años de dictadura y represión. Mantenerlo en nuestras calles es un agravio intolerable hacia las familias de las, al menos, 182 víctimas mortales identificadas en la isla».
Por este motivo, la campaña de firmas no solo solicita el desmantelamiento de la escultura, sino que plantea como alternativa constructiva y democrática su traslado al Museo Histórico Militar de Canarias (Cuartel de Almeida).
Según Pérez Schwartz, «la ley no exige la destrucción de la pieza, sino su retirada del espacio de honor civil. En un museo, la obra podrá ser estudiada e interpretada correctamente dentro de su estricto contexto histórico, perdiendo su condición de altar de exaltación fascista».
Además, la iniciativa ciudadana demanda la recuperación integral de la zona pública mediante la instalación de un nuevo memorial que rinda homenaje a las víctimas de la represión y celebre de forma activa la defensa de la democracia.
En este sentido, recordaron que el monumento actual mira justo a la mayor fosa marina existente en Canarias, «donde decenas de personas fueron lanzadas al océano por tener ideales políticos legítimos o ser cargos públicos elegidos democráticamente».
«Humilla» a la memoria de muchas familias
Pérez Schwartz ha afirmado que «mantener un monumento dedicado al dictador, en una de las entradas principales de la capital de la isla dice poco de la sociedad que somos hoy en día y humilla la memoria de cientos de hogares que todavía sufren por lo que vivieron sus familiares bajo ese régimen».
Durante el anuncio de la campaña, la presidenta no ocultó su «profunda indignación» ante las maniobras de ciertos sectores políticos institucionales de la extrema derecha.
«Es una auténtica vergüenza democrática ver cómo grupos políticos que han sido elegidos en las urnas gracias a las libertades actuales, estén promoviendo campañas activas para mantener este monumento en pie, tratando de blanquear de forma grosera su significado e intentando maquillar u ocultar incluso su nombre real», ha denunciado con firmeza.
Finalmente, Pérez Schwartz espera que las instituciones tinerfeñas estén del lado correcto y acompañen en el cumplimiento de la ley de memoria. «No podemos permitir que se reescriba la historia ni que se legitime el dolor de los represaliados. Instamos de nuevo al Cabildo de Tenerife y al Ayuntamiento a que escuchen el clamor técnico y civil. Es momento de recuperar el tiempo perdido y normalizar democráticamente nuestras calles», concluyó la presidenta.
