La localidad valenciana de Riba-roja de Túria ha recuperado desde este viernes el puente de la CV-336, tras una intervención en la que se han invertido 2.524.077,90 euros. Esta obra restablece la normalidad en una infraestructura clave para la conexión entre el casco urbano y las urbanizaciones situadas al norte del río Turia, además de mejorar el acceso a los municipios cercanos como la Pobla de Vallbona, San Antonio de Benagéber, Benaguacil y l’Eliana.
El acto inaugural contó con la presencia del secretario de Estado de Política Territorial, Arcadi España, el presidente de la Diputación de Valencia, Vicent Mompó, la comisionada del Gobierno para la Reconstrucción, Zulima Pérez, el alcalde de Riba-roja, Robert Raga, y la vicepresidenta de la corporación provincial y diputada de Carreteras, Reme Mazzolari, entre otros miembros del consistorio.
La barrancada anterior había provocado importantes daños en el tablero del puente y fisuras en la base de varias pilas. Estos daños fueron ocasionados por el arrastre de troncos y lodos provenientes de las aguas del Turia, lo que obligó a demoler y reconstruir los elementos afectados. Como medida provisional, el Regimiento de Pontoneros y Especialidades de Zaragoza instaló un puente militar tipo Mabey de 48 metros para garantizar la movilidad durante la ejecución de los trabajos principales.
Este puente provisional permanecerá en su lugar mientras continúan las obras de rehabilitación del Pont Vell, garantizando así el paso ciclo-peatonal. La actuación de emergencia incluyó el apeo del tramo afectado, la demolición de tres vanos y tres pilas, la cimentación profunda con pilotes in situ, así como la reconstrucción de pilas y tablero manteniendo la morfología y geometría originales.
Asimismo, se han repuesto todos los elementos funcionales y de seguridad necesarios para la circulación, incluyendo luminarias, vallado lateral y un mural de trencadís representativo del municipio. El puente actual, proyectado en 1961 tras la riada de 1957, cuenta con 11 vanos y una longitud de 148,5 metros, ofreciendo dos carriles y una acera peatonal.
La reapertura al tráfico se llevó a cabo tras realizar pruebas de carga antes del inicio del curso escolar, quedando pendientes remates de limpieza y retirada que no afectaban a la vialidad. El alcalde de Riba-roja, Robert Raga, expresó su agradecimiento tanto a la Diputación de Valencia como a la empresa adjudicataria por la rápida ejecución de las obras y al Gobierno de España por la financiación de esta infraestructura. «Cumplimos el compromiso y, afortunadamente, este importante puente se abre hoy al tráfico, en tiempo récord, a pocos días del inicio del curso escolar, lo que permitirá una mayor fluidez del tráfico para las familias y el alumnado que acceden a los centros escolares», destacó el alcalde.
Colaboración entre instituciones
Vicent Mompó valoró la colaboración entre las distintas administraciones y subrayó la necesidad de seguir trabajando en esta línea para garantizar la tranquilidad de los ciudadanos. «Cuando las administraciones van de la mano y se coordinan, los propósitos se cumplen,» aseveró. Se resaltó que esta infraestructura no solo mejorará la comunicación de Riba-roja, sino también con los municipios vecinos de San Antonio de Benagéber, l’Eliana y la Pobla de Vallbona.
Arcadi España también puso énfasis en la colaboración entre las distintas administraciones implicadas, la cual ha permitido adelantar la ejecución de esta importante obra. «Los 1.745 millones de euros que el Gobierno de España transfirió en apenas 40 días a todos los consistorios afectados ya se están materializando en hechos concretos, como el puente que hoy se reabre para la ciudadanía,» concluyó España.
