VALÈNCIA, 19 Jun. (EUROPA PRESS) – La exvicepresidenta de la Generalitat y futura candidata de Compromís a la Alcaldía de València, Mónica Oltra, y el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, han llamado a la unidad de la izquierda de cara al próximo ciclo electoral, abogando por un frente que supere las siglas. Han afirmado que es imperativo dejar de lado las «mínimas y miserables diferencias del pasado y del presente» y han propuesto la celebración de primarias: «Si las izquierdas no nos ponemos de acuerdo, hagamos primarias, votemos y aglutinémonos alrededor del mejor». Rufián ha instado a Oltra a que aproveche esta «oportunidad histórica».
Este mensaje fue transmitido durante un acto en el auditorio del Parque de Cabecera de València, lleno de militantes y simpatizantes, que inició con gritos de ‘La izquierda unida jamás será vencida’. Al evento asistieron representantes de varios grupos de la izquierda, incluido el síndic de Compromís en Les Corts, Joan Baldoví, y el diputado de la coalición en el Congreso, Alberto Ibáñez.
Rufián también ha instado a Oltra a que «ayude» a «meter en la cárcel» al ‘expresident’ de la Generalitat, Carlos Mazón, al que calificó de «psicópata y asesino», y ha criticado a aquellos que «compartían gobierno con él y no hicieron nada». Asimismo, ha subrayado la importancia de dejar atrás las diferencias para formar «frentes comunes» que echen a quienes han permitido la muerte de personas trabajadoras por su inacción. «Si València no consigue tumbar ni revertir lo que parece inevitable, seguramente no nos merezcamos nada más», ha añadido.
El portavoz de ERC ha sido claro en que en la izquierda hay «gente extraordinaria», pero ha lamentado la falta de unión, considerando «negligente no unirnos» ante la emergencia de amenazas reales. «Hasta ahora decíamos que no pasaba nada, pero ahora viene gente chunga de verdad», ha indicado.
Programa Común
Para avanzar, Rufián ha propuesto la creación de un «programa común» que se centre en la vivienda, un área donde las izquierdas han fracasado, y ha marcado como objetivo «prohibir la especulación inmobiliaria».
Además, ha advertido que si la izquierda no logra unirse, personajes de la televisión como Vito Quiles y Bertín Osborne dominarán los medios. «Queremos estar en todos lados porque, si no, estamos entregando a nuestra juventud a la extrema derecha, y yo me niego a eso», ha reflexionado Rufián.
Por su parte, Mónica Oltra ha abogado por «volver a un discurso moral» y ha señalado que la izquierda está «asumiendo los marcos de la derecha». Aboga por construir una sociedad donde la política no esté regida por «sinvergüenzas».
Rufián, hablando del futuro, ha enfatizado la necesidad de tener «una oreja en la calle», ya que la gente advierte que lo que viene es muy complicado en caso de un gobierno del PP y Vox. Expresó su deseo de no perder y se cuestionó «de qué sirve tener la razón si te presentas en una provincia donde se reparten cinco diputados y hay siete candidaturas de izquierdas».
No Se Trata de Menospreciar a Nadie
Para Rufián, no se trata de menospreciar a nadie, ni de pedir a un partido que abandone sus siglas, sino de ser inteligente y encontrar maneras efectivas de actuar en el escenario político. Oltra ha complementado esto matizando que la situación electoral no es «lo que viene, sino lo que quiere venir», sugiriendo que las posibilidades cambiarán si se lucha por ellas. Sin embargo, advirtió que el sistema electoral está «trucado, y no de manera inocente».
Respecto a su candidatura a la Alcaldía de València, confía en obtener el apoyo no solo de Compromís, sino de otros partidos como ERC, Podemos o Sumar, así como de asociaciones vecinales o ecologistas. «Si conseguimos que vuelva a calar en nuestras cabezas y corazones, no habrá ningún moco verde que pueda con nosotros», subrayó.
Rufián, por su parte, reafirmó su deseo de que el líder de Vox, Santiago Abascal, no sea el próximo vicepresidente del Gobierno, expresando su rechazo a la ola de populismo negativo. Oltra también puntualizó la necesidad de «volver a un discurso moral y emancipatorio», poniendo de relieve retos como las desigualdades y el cambio climático.
Finalmente, ambos dirigentes coincidieron en advertir sobre la extrema derecha en países como Estados Unidos, describiéndola como un «laboratorio» que representa la amenaza más seria a la democracia. Como conclusión, ambos afirmaron que la unidad en la izquierda será crucial, ya que en el próximo ciclo electoral el eje será «decencia o indecencia, fascismo o antifascismo».
