MURCIA, 21 de octubre de 2025 (EUROPA PRESS) – El consejero de Salud, Juan José Pedreño, ha exigido al Ministerio de Sanidad que desarrolle sistemas de información e indicadores de calidad asistencial en torno a los cribados poblacionales de cáncer de mama, colorrectal y de cérvix «más allá de los meros datos de cobertura y participación».
El consejero ha manifestado su sorpresa ante la petición del Ministerio de Sanidad para recibir información sobre los cribados, ya que considera que «sin haber completado su propio trabajo ni validado técnicamente los instrumentos necesarios, el Ministerio pretende ahora que las comunidades adelanten el suyo, con fines más políticos que técnicos». Pedreño subraya que no existe un documento oficial del Ministerio que regule el funcionamiento o la evaluación de estos programas, excepto un documento técnico de consenso elaborado en el seno del Consejo Interterritorial.
En una carta enviada a la ministra de Sanidad, Mónica García, Pedreño ha reclamado que «deje de un lado las maniobras políticas y de intentar fiscalizar a las comunidades como un ‘auditor partidista’, porque el Ministerio carece de las herramientas para valorar los datos de cribados».
El consejero ha asegurado que los programas de cribado poblacional «están consolidados en todas las comunidades, y su seguimiento y evaluación es perfectamente conocido por el Ministerio», al tiempo que ha señalado que este carece de una red propia de cribados ni de un sistema informático necesario para la recogida y carga de los datos que ahora solicita. Por lo tanto, ha argumentado que resulta «improcedente exigir en este momento la remisión de la información solicitada, al no estar estabilizado el modelo ni garantizada su homogeneidad».
Pedreño ha expresado su preocupación por la justificación de la petición del Ministerio, resaltando que no ha demostrado la misma diligencia para abordar problemas urgentes del sistema sanitario español, como la escasez de médicos y profesionales sanitarios, cuya planificación y oferta de plazas de formación especializada son responsabilidad directa del Gobierno de España. También ha mencionado la falta de financiación suficiente para proyectos y leyes promovidos por el propio Ministerio, así como la incapacidad para desarrollar un Estatuto Marco consensuado con los profesionales, que sigue pendiente tras múltiples anuncios.
En lugar de afrontar estas cuestiones, Pedreño ha denunciado que el Ministerio opta por fiscalizar y utilizar maliciosamente el trabajo que realizan las comunidades en materia de cribados, lo que genera inquietud en asociaciones de pacientes y entidades científicas. Ellas consideran que esta maniobra es un riesgo innecesario para la credibilidad de programas preventivos que llevan funcionando muchos años y que salvan vidas, «no gracias al Ministerio precisamente».
Finalmente, el Gobierno regional «respeta las competencias del Consejo Interterritorial», al contrario que el Ministerio, y se sujeta a los principios de lealtad institucional, cooperación y colaboración con las comunidades. Por lo tanto, Pedreño ha indicado que la Región de Murcia no va a contribuir a una nueva «cortina de humo» que, en lugar de mejorar los programas, resulta ser una estrategia de confrontación política y distracción respecto a las carencias de gestión del propio Ministerio.
