Cáceres, 10 Oct. (EUROPA PRESS) – Agentes de la Guardia Civil, pertenecientes al Seprona de la Comandancia de Cáceres, han investigado a siete personas por presuntos delitos de incendio forestal cometidos por imprudencia en distintas localidades de la provincia de Cáceres.
Las causas de estos incendios son diversas e incluyen un cañón detonador utilizado como espantapájaros, chispas provocadas por herramientas como una radial, la fricción con el asfalto de una rampa desplegada de un vehículo de transporte de animales, tendidos eléctricos defectuosos y el uso de humo para la caza de conejos.
Incendios y Resultados de la Investigación
En nota de prensa, la Guardia Civil ha informado que el pasado 17 de junio, en Valdecañas de Tajo, se produjo un incendio forestal que afectó a 62,20 hectáreas de matorral y monte bajo. La investigación reveló que el incendio fue provocado por un árbol ornamental que, tras rozar con el tendido eléctrico, provocó la ignición de las ramas que cayeron incendiadas al suelo. El responsable de la línea eléctrica fue investigado por un supuesto delito imprudente de incendio forestal al no realizar las labores de limpieza de la línea.
Por otro lado, el 13 de julio se registró un incendio en Miajadas que afectó a unas 22 hectáreas de superficie forestal. Las diligencias permitieron localizar el origen del fuego, vinculado a la utilización de humo para la caza de conejos en madriguera. Tras identificar a los implicados, uno de ellos fue investigado por un delito de incendio forestal por imprudencia grave.
Además, el 16 de julio, en Abertura, se originó un fuego dentro de una planta fotovoltaica que se extendió a 440 hectáreas de terreno de monte bajo y encinar. La colaboración con los técnicos del Infoex fue clave para determinar la falta de cumplimiento de las medidas de prevención de incendios exigidas en su memoria técnica.
Casos Adicionales de Incendios
Otro incendio se registró el 31 de julio en la zona de Santo Domingo, localizada en el término municipal de Montánchez, donde se calcinó 5.000 m² de pastos, alcornoques y retamas, afectando a varias parcelas. La investigación situó el origen del fuego en una herramienta radial empleada para cortar material metálico, cuyas chispas alcanzaron el pasto seco y provocaron la ignición. El responsable fue investigado por un incendio forestal cometido por imprudencia.
Ya en agosto, el 30, el uso de una radial para cortar varillas metálicas originó un incendio que afectó a 1,65 hectáreas de pasto en Belvís de Monroy, por lo que se investigó al autor por un delito de incendio forestal por imprudencia grave. Asimismo, el 3 de septiembre, un cortocircuito en un tendido eléctrico improvisado provocó un incendio que calcinó 7,73 hectáreas de pasto y retamas en Santiago del Campo. El cable, tendido sin protección sobre el suelo para alimentar un motor, generó las chispas que iniciaron el fuego, resultando en una investigación por un supuesto delito de incendio forestal por imprudencia.
Incendios Recientes y Perspectiva Judicial
Otro incendio se registró el 11 de septiembre en Trujillo, cuando un cañón detonador de gas utilizado como espantapájaros causó un incendio que afectó a 1,6 hectáreas de viñedo y pastos. Las detonaciones sobre material combustible causaron las llamas, llevando a investigar al propietario por un delito de incendio forestal por imprudencia.
Finalmente, el 15 de septiembre, un camión de transporte de ganado circuló con la rampa desplegada durante más de 17 kilómetros, emitiendo chispas al rozar con el asfalto, lo que provocó 29 incendios forestales a lo largo de las carreteras EX-373 y EX-390, calcizando unas 105 hectáreas en diversas localidades. El conductor fue investigado por un delito de incendio forestal cometido por imprudencia grave.
Las investigaciones continúan abiertas, manteniéndose varias líneas de trabajo para esclarecer otros incendios forestales aún bajo análisis, sin descartar nuevas detenciones o diligencias en las próximas semanas. Con estas actuaciones, el Seprona de la Guardia Civil ha puesto a disposición judicial, durante el verano de 2025, a seis detenidos y diecisiete investigados en la provincia de Cáceres. «Un balance que refleja el esfuerzo continuado del cuerpo en la prevención y persecución de conductas que ponen en riesgo el patrimonio natural y la seguridad de la ciudadanía», ha expuesto la Guardia Civil.
