La coordinadora general de Sumar en Euskadi, Alba García, ha asegurado que no hay en el Ministerio de Yolanda Díaz «reticencia política» para realizar las transferencias de competencias, pero ha instado a «ir con calma» para «garantizar que se hace de forma correcta» y sin «sustos». En sus declaraciones, resaltó que «no hay trabas, lo que hay es trabajo por hacer».
En una entrevista concedida a Radio Euskadi, García respondió a las acusaciones de que existen obstáculos para llevar a cabo los traspasos de competencias pendientes, especialmente en el ámbito de Seguridad Social y desempleo. «Estamos a favor de las transferencias de competencias, de todas las que se tengan que transferir», aseguró.
García subrayó la importancia de la Seguridad Social, afirmando que es un tema que «depende de muchas personas» y que no debería realizarse apresuradamente. «Es una cuestión fundamental, muy importante y que no se debiera hacer corriendo, porque de ello depende la vida de mucha gente», afirmó. Así, enfatizó que la única cuestión que Sumar ha planteado es «hacerlo bien» y «garantizar que se haga de una forma correcta».
Lamentable Bofetón
García también calificó de «lamentable» el «bofetón de la derecha» a la clase trabajadora, en referencia al rechazo a la propuesta de reducir la jornada laboral, que se discutió recientemente en el Congreso. «Desde luego, seguimos trabajando para llevar esta medida adelante», declaró.
Según la coordinadora de Sumar, el rechazo por parte de PP, Junts y Vox fue un golpe no solo a Yolanda Díaz, sino a toda la población trabajadora del país. «La bofetada mayúscula se la han dado a la clase trabajadora», opinó García.
García también destacó que esta medida iba a afectar a 350.000 personas en Euskadi, lo cual no es un dato menor. Reiteró que en un momento donde las empresas «tienen beneficios», repartir esos beneficios de manera equitativa sería comprensible y es, además, una demanda ciudadana.
