
SANTA CRUZ DE TENERIFE, 19 Feb. (EUROPA PRESS) – La actividad volcánica en la isla de Tenerife ha experimentado un «aumento» en los últimos días. Desde el pasado 7 de febrero, se han registrado hasta tres enjambres sísmicos, elevando el total a nueve desde 2016, aunque la probabilidad de una erupción «a corto o medio plazo» sigue siendo baja.
El director regional del Instituto Geográfico Nacional, Ithaiza Domínguez, expuso la situación ante los medios tras la segunda reunión del comité asesor del PEVOLCA en las últimas dos semanas, convocada debido a la creciente actividad sísmica en Tenerife. Domínguez afirmó que, aunque se ha observado un incremento en la actividad con un total de nueve enjambres sísmicos desde 2016, la probabilidad de una erupción no ha cambiado.
A pesar de que se han dado pasos adicionales debido a este aumento de actividad, los expertos aseguran que no se observa una «situación similar» a las erupciones en La Palma o El Hierro. En estos casos, existió previamente una intrusión magmática, que evolucionó y resultó en una erupción.
DE «BAJA MAGNITUD»
Respecto a los recientes enjambres sísmicos, los expertos indican que son eventos de «baja magnitud», algunos de los cuales son «difíciles de ver». El último, registrado el miércoles y en vigor actualmente, presenta una amplitud «ligeramente mayor», aunque la mayoría de estos eventos son «muy pequeños», con magnitudes inferiores a 0,7 y 0,8.
Domínguez advirtió que a partir de una magnitud de 2,5 en adelante, estos terremotos podrían ser percibidos por la población y podrían generar preocupación, aunque cada caso debe ser evaluado individualmente. Además, el director resaltó la importancia de no hacer comparaciones directas con lo ocurrido en La Palma o El Hierro, ya que se trata de «sistemas volcánicos distintos».
«Tenerife tiene un sistema central que complica un poco las cosas. Hay una actividad que se mantiene en la isla. Desde que tenemos constancia, se registran alrededor de mil terremotos al año en la zona, lo cual no sucedía en las otras islas», agregó.
UNA POSIBLE «FASE NUEVA»
En relación a la frecuencia de los recientes enjambres, que han generado un «aumento» en la actividad volcánica, Domínguez la calificó como una posible «fase nueva». Se desconoce si esta fase se «mantendrá o no en el tiempo», pues podría ser que cese y que durante un largo período no se registre actividad de esta magnitud.
El director regional del IGN añadió que Tenerife está «súper bien monitorizada» y cuenta con más de 100 estaciones de vigilancia entre el IGN, el Involcan y otras instituciones. Esto ha permitido recopilar una cantidad de datos sin precedentes en la isla, lo que puede explicar porque ahora se observan fenómenos que hace 15 años no eran perceptibles.
Por último, Domínguez subrayó la importancia de acudir a fuentes oficiales ante la desinformación que circula en la red, destacando que su labor busca informar al público sobre la situación actual: «Hay que entender que no tenemos la respuesta del 100% de todo. Es en esos momentos cuando se generan bulos».
