BADAJOZ, 21 de noviembre de 2025 (EUROPA PRESS) – Los cocineros extremeños Toño Pérez, chef de Atrio con tres estrellas Michelin, y José Pizarro, de fama internacional y referente en Reino Unido, han puesto en valor la riqueza culinaria de Extremadura y la alta calidad de los productos de la región, que consideran «joyas» que han «conquistado el alma del mundo», y que representan la «identidad» de una tierra con una despensa que «sorprende al que la descubre y enamora al que regresa».
Este reconocimiento se dio en el marco de su participación como embajadores en la inauguración de la II Feria Agroalimentaria Espiga 2025, que se celebra del 21 al 24 de noviembre en la Institución Ferial de Badajoz (Ifeba), organizada por Caja Rural de Extremadura.
Durante su intervención, Toño Pérez agradeció la iniciativa de la entidad financiera, a la que calificó como una «joyería» que permite resaltar y valorar los productos de un territorio «absolutamente extraordinario como es el extremeño». Este año, Atrio celebra cuatro décadas, y Pérez destacó que la «gran fortaleza» de su proyecto, así como su cocina y sus estrellas, han sido esos productos de los que han hecho alarde, con los cuales han «conquistado el alma del mundo».
El chef mencionó también la importancia de conectar a la gente con el territorio y cómo esa conexión les permite «ser fuertes», «sacar pecho» y «ser completamente únicos». En este sentido, argumentó que el sector primario debe ser defendido y puesto en valor, recordando una anécdota en la que cocineros de renombre visitaron la dehesa y quedaron impresionados por la belleza del paisaje al atardecer.
En su discurso, subrayó la singularidad de la gastronomía extremeña, preguntando retóricamente: «¿Os imagináis un mundo sin jamón ibérico de bellota?». Destacó que este producto, junto a otros, ofrece una de las grandes joyas gastronómicas del mundo. Desde Atrio han indagado en el recetario clásico extremeño, que les conecta con su pueblo y la forma de vivir de los extremeños.
Intervención de José Pizarro
Por su parte, José Pizarro manifestó que era un «honor» participar en esta feria para celebrar la esencia de Extremadura y sus productos. Agradeció a Caja Rural de Extremadura, a su presidente y a su equipo por su compromiso constante con la región y sus productores, resaltando el «valor incalculable» de mantener vivo un patrimonio que une a todos.
Pizarro también destacó el apoyo de las instituciones para dar visibilidad a Extremadura, afirmando que la región «no necesita adornos» y que «se cuenta sola», describiéndola como una tierra que huele a dehesa y que posee una rica tradición agrícola y ganadera.
El chef explicó que hablar de productos de Extremadura es hablar de identidad y generaciones que han cuidado la tierra como un miembro más de la familia. Habló de ganaderos, agricultores y cocineros que «no miran al reloj», sino al cielo, entendiendo que un buen producto nace del respeto al entorno. También resaltó la tradición y la innovación que caracterizan a la región, describiéndola como una despensa que «sorprende al que la descubre y enamora al que regresa».
Finalizó su intervención afirmando que es un orgullo llevar los sabores de Extremadura a donde quiera que vaya, defendiendo la idea de que «si quieres cocinar con verdad, empieza con buen producto; y si quieres buen producto, empieza por Extremadura».
Cocineros y autoridades
En la inauguración también intervinieron otros cocineros, como Martín Berasategui y David de Jorge, quienes, aunque no pudieron asistir, enviaron su apoyo a la Feria Espiga. Autoridades como el alcalde de Badajoz, Ignacio Gragera, y el presidente de Caja Rural de Extremadura, Urbano Caballo, abogaron por la importancia de destacar las denominaciones de origen e indicaciones geográficas protegidas de la región y por atraer más visitantes a disfrutar de la cultura gastronómica de Extremadura.
La consejera de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Sostenible, Mercedes Morán, también destacó el trabajo realizado por Caja Rural en la promoción y defensa de los productos extremeños, enfatizando que el sector primario es el pilar estructural de la economía de la comunidad.
