BADAJOZ, 24 Feb. (EUROPA PRESS) – El sindicato UGT Servicios Públicos Extremadura ha solicitado urgentemente a la Consejería de Salud y Servicios Sociales de la Junta de Extremadura el inicio de una investigación y medidas después del incendio que se produjo el pasado domingo en el Centro Residencial La Granadilla de Badajoz. Este hecho ha generado preocupación, ya que, según el sindicato, se han evidenciado «fallos de seguridad, carencias en prevención y falta de personal», particularmente en los fines de semana, lo que pone en riesgo la seguridad tanto de los usuarios como de la plantilla.
UGT ha emitido una nota de prensa en la que califica la situación como «de extrema gravedad», afirmando que ha puesto de manifiesto «deficiencias estructurales, organizativas y preventivas» que han sido denunciadas reiteradamente. Entre las irregularidades, el sindicato indicó que, tras el incendio, el sistema de detección de incendios no fue activado y que el sistema de megafonía presentó fallos iniciales, dificultando la comunicación interna y la correcta gestión de la emergencia.
Además, se señalaba que, aunque hay un Plan de Autoprotección, muchos trabajadores carecían de la formación adecuada en emergencias y no habían participado en los simulacros pertinentes, lo que refleja una falta de preparación ante situaciones de riesgo. La evacuación del centro fue «extremadamente dificultosa», especialmente para aquellas personas encamadas o en sillas de ruedas, debido a barreras arquitectónicas, como escaleras, que impidieron una salida rápida y segura.
Deficiencias de mantenimiento
El sindicato también ha subrayado que existen «deficiencias de mantenimiento» en el recinto, incluyendo problemas de humedades, desprendimientos y otros deterioros, lo que representa un riesgo adicional para la salud y seguridad de trabajadores y usuarios. Asimismo, UGT denuncia una «falta estructural de personal», especialmente en los fines de semana, lo que imposibilita garantizar una atención adecuada y una respuesta eficaz ante emergencias.
UGT ha añadido que el Servicio de Prevención de Riesgos Laborales de la Junta de Extremadura no dispone de los recursos humanos y materiales suficientes para realizar intervenciones preventivas eficaces. Además, el sindicato advierte sobre los «daños psicológicos» que ha causado este incidente en la plantilla, manifestados en síntomas de ansiedad, estrés y otras afecciones.
Por estas razones, el sindicato reclama una serie de medidas: la investigación de los hechos ocurridos, garantizar el correcto funcionamiento de los sistemas de seguridad, reforzar la formación y los simulacros, implementar un plan urgente de mantenimiento integral en el centro, aumentar el personal, especialmente en fines de semana y festivos, y evaluar los riesgos psicosociales mientras se proporciona apoyo psicológico a los trabajadores.
