El exconsejero de Cohesión Territorial del Gobierno de Navarra, Bernardo Ciriza, ha declarado ante la comisión de investigación del ‘caso Koldo’ en el Senado que no hubo intervención política en la adjudicación de las obras del túnel de Belate, afirmando que «todo el mundo sabía que el consejero, en una mesa de licitación, no pinta nada».
PAMPLONA, 23 (EUROPA PRESS)
Durante su comparecencia, Ciriza aseguró: «Yo no interferí en nada». Respondía así a preguntas de la senadora de UPN, María Caballero, sobre el proceso de adjudicación de las obras. El exconsejero, que estuvo en el Gobierno de Navarra entre 2019 y 2023, recalcó que «en la mesa de contratación no puede intervenir ningún político, por ley», y enfatizó que este principio se cumplió en el caso de Belate.
En su intervención, Ciriza también dijo que el exsecretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, actualmente en prisión, no tuvo injerencia en los nombramientos realizados durante su gestión. Explicó que no conocía al director general de Obras Públicas ni al director del Servicio de Nuevas Infraestructuras, quien presidió la mesa de Belate, y que asignó estos cargos tras consultar a personas vinculadas a la Administración. Según su versión, Cerdán no tuvo ningún papel en esos nombramientos.
Además, Ciriza mencionó que se decidió prolongar en el servicio al director de Nuevas Infraestructuras, que había superado la edad legal de jubilación, a solicitud de la Dirección General y con aprobación del Parlamento. «Él quería seguir trabajando. Se encontraba en un estado de salud envidiable y tenía un currículum magnífico», afirmó Ciriza, negando que esto se hiciera para asegurar su presidencia en la mesa de contratación de Belate.
En relación a las discrepancias surgidas en dicha mesa, Ciriza afirmó: «Me he enterado de todo esto por la prensa, cuando se ha sabido, que creo que es en 2024», es decir, cuando él ya no ocupaba su cargo. «Sé que tengo que decir la verdad y estoy diciendo la verdad. Ni me llegó ni tenía por qué. Todo el mundo sabía que el consejero, en una mesa de licitación, no pinta nada», insistió.
Ciriza aclaró que cuando dejó el Gobierno de Navarra en 2023, en la mesa de contratación de Belate «estaban en el debate y deliberación del sobre número 2 y faltaba por abrir el sobre número 3», negando así que dejara la adjudicación resuelta.
Durante su intervención, Ciriza también reveló que pedía la compañía de Santos Cerdán en algunas reuniones con ministerios, «no a todas», ya que «ocupaba una posición de referencia en el PSOE». «Se hablaba de todo; no se hablaba solo del túnel de Belate», destacó, mencionando que también trataban otras infraestructuras, principalmente la N-121-A, que conecta Pamplona con el puente de Endarlaza.
De manera categórica, Ciriza afirmó que nunca discutió temas de adjudicaciones con Cerdán, subrayando que «hay una ley que dice muy claro que ningún cargo político puede interferir, y yo no interferí en esta mesa -la de Belate- ni en ninguna otra».
En otro momento, Ciriza rechazó que Cerdán le hubiera propuesto para ser consejero de Cohesión Territorial, explicando que fue la presidenta, María Chivite, quien lo propuso. «Tenía una relación normal entre compañeros, cordial, como con todos los demás», comentó.
Ciriza también declaró que fue Chivite quien en 2021 le propuso ser presidente del PSN, puesto que aún ocupa. Aseguró que en aquel momento «no hablamos en absoluto de dejar la consejería».
Por otro lado, Ciriza afirmó que no conocía la participación de Cerdán en la empresa Servinabar, de la que se enteró por la prensa. «Es una cosa que está judicializada y yo no me quiero meter», sostuvo. En cuanto a por qué Cerdán se encuentra en prisión, Ciriza prefirió no opinar, destacando que no ha tenido contacto con él, su familia ni su abogado desde su encarcelamiento.
Ciriza continuó explicando que no sabía que la hermana de Cerdán, concejala en Milagro, trabajó en Servinabar, ni que la pareja de Ramón Alzórriz, exvicesecretario general del PSN, tenía relación con la empresa. «Nunca hablé con él ni con nadie sobre el expediente de adjudicación de las obras de Belate», aseveró.
Por último, el exconsejero aseveró que «respeto mucho todas las instituciones», incluyendo a la mesa de contratación y la Oficina Anticorrupción de Navarra (OANA). También explicó que, poco después de su llegada al Gobierno en 2019, recibieron un aviso de Bruselas advirtiendo que los túneles de Belate no cumplían con la normativa europea y que «Navarra había perdido toda credibilidad en este tema», describiendo una situación «complicadísima» para el departamento de Obras Públicas.
