PAMPLONA, 29 de octubre de 2025 – Un vocal de la mesa de contratación de las obras de duplicación del túnel de Belate, Pablo González, ha comprometido su declaración en la comisión de investigación del Parlamento de Navarra, al afirmar que existía una «guerra» entre el presidente de la mesa, Jesús Polo, y el secretario, Lorenzo Serena. Este conflicto, según González, fue determinante para el bloqueo de la mesa.
Aclaraciones sobre la evaluación y los rumores
González, quien en su evaluación otorgó la mayor puntuación a la UTE de Acciona-Servinabar, la segunda a Obenasa y la tercera a Mariezcurrena, indicó que las reuniones en una mesa de contratación pueden ser productivas, pero el hecho de que los dos líderes no encontraran un punto en común obstaculizaba el avance.
“Cuando hay una reunión en la que dos personas se sientan en distintas esquinas y no quieren acercarse, parece que tanto Lorenzo como Jesús no acercaban posturas. El resto lo intentaba con más o menos empeño, pero la guerra fue entre los dos y eso fue lo que bloqueó la mesa”, comentó González a preguntas de representantes de UPN.
Falta de presiones políticas
Durante su intervención, fue categórico al asegurar que no recibió ninguna presión ni sugerencia del presidente de la mesa y que, en su labor, no ha habido injerencia política. “Con mi trabajo, desde luego no ha habido injerencia política”, subrayó González.
Sobre los rumores y el proceso de puntuación
Cuando se le preguntó acerca de la especulación sobre la adjudicación que podría favorecer a Acciona-Servinabar, González respondió que su enfoque estaba en trabajar y no en rumores: “Si me tuviera que parar cada vez que alguien dice que ha oído que… se trata de hacer el trabajo con lo que tenemos. Los rumores están siempre ahí, pero eso es ruido de fondo, no hay que prestarle atención”.
Además, aseguró que la primera vez que oyó sobre la adjudicación fue de boca del secretario de la mesa. “Yo no lo había oído nunca”, añadió. En cuanto a los procedimientos de puntuación, afirmó que no todo se cierra antes de cada procedimiento y detalló que el presidente de la mesa podía solicitar las valoraciones en momentos posteriores a las reuniones.
Votaciones en la mesa
González también mencionó que no recuerda la fecha en que envió su puntuación a Jesús Polo, aunque cree que lo hizo por correo electrónico. Reconoció que el presidente tenía la posibilidad de votar después de que otros técnicos lo hicieran, pero que eso no afectaría la integridad del asunto. “Nadie controla si eres el primero, el último o el segundo en votar. No tiene ningún valor”, afirmó.
Sospechas sobre las puntuaciones
Sobre las advertencias del secretario respecto a que Jesús Polo podría haber votado conociendo las valoraciones de los demás, González declaró que “esa posibilidad siempre puede existir, pero se supone que todo el mundo hace su trabajo bien”. Aclaró que nunca antes había surgido el tema de sospechas en una mesa de licitación y que no tenían indicios de que Jesús Polo hubiera actuado de manera indebida durante el proceso de votación.
Inéditos votos particulares
Por último, González destacó que no había ocurrido nunca que se presentaran tres votos particulares en una mesa de contratación, reiterando en varias ocasiones que se dedicaba a hacer su trabajo «lo mejor posible todos los días» y confiaba en que sus compañeros hiciesen lo mismo.
