
BARCELONA, 15 de mayo. (EUROPA PRESS) – El cuarto teniente de alcalde del Ayuntamiento de Barcelona y responsable del área de Turismo, Jordi Valls, ha instado al Puerto de Barcelona a «acelerar» su estrategia para convertirse en un puerto base y no solo un puerto de escala.
En declaraciones realizadas recientemente, Valls explicó que el objetivo del consistorio, que fue expresado el miércoles por el alcalde, Jaume Collboni, es reducir a «cero» los cruceros que hacen escala en la capital catalana.
Valls ha subrayado que la aportación económica de los cruceros de escala es «muy menor» en comparación con la de los cruceros base; sin embargo, su impacto en la masificación del distrito de Ciutat Vella y en lugares emblemáticos es mucho más significativo.
El concejal ha defendido que el Puerto ya cuenta con una mayoría de cruceristas provenientes de puerto base y solo una minoría de cruceros de escala. Además, ha solicitado al enclave portuario que «continúe con el acuerdo» firmado el verano pasado, que contempla la reducción de 7 a 5 terminales de cruceros.
FISCALIDAD
Jordi Valls, quien también es responsable de Economía y Vivienda, ha insistido en que el objetivo es llegar a cero cruceros de tránsito y ha afirmado que no renunciarán a esa meta: «Utilizaremos los mecanismos legales y fiscales para conseguirlo, porque nosotros velamos por el interés general de los barceloneses».
Asimismo, se ha referido a la posibilidad de incrementar la tasa que pagan los turistas que llegan a la ciudad haciendo escala en un crucero hasta 8 euros para 2027, con la finalidad de crear un «desincentivo» para que estos cruceros visiten Barcelona.
Valls ha afirmado que «no renunciaremos a nuestros instrumentos porque tenemos objetivos políticos y los queremos llevar a la práctica», destacando que la llegada de cruceristas de escala tiene una incidencia muy importante en la masificación turística de la ciudad.
