Un juez boliviano ha negado este viernes el recurso presentado por la defensa de los exprovinciales jesuitas Ramón Alaix y Marcos Recolons, ambos españoles, en relación a la prescripción del juicio que enfrentan por presunto encubrimiento de casos de pederastia del fallecido sacerdote Alfonso Pedrajas, en Cochabamba, Bolivia.
Pedro Lima, vocero de la Comunidad Boliviana de Sobrevivientes (CBS), declaró a EFE que «el juez ha escuchado a las partes y ha determinado que es improcedente (el recurso de los exprovinciales) porque la prescripción ha precluido». Ante esto, el juicio penal contra los dos exaltos mandos jesuitas en Bolivia se reinstalará el martes 2 de septiembre, a las 8:00 hora local (12:00 GMT), para continuar con la etapa final de alegatos y la sentencia.
El caso de los jesuitas españoles en Bolivia
Las víctimas se mantienen con la esperanza de que se pueda impartir justicia, como señaló Lima: «Estamos con la esperanza de que se pueda impartir justicia y tengamos la luz al final de esta oscuridad, porque ha sido un proceso muy fuerte y desgastante».
El juicio contra Alaix y Recolons comenzó en enero, pero ha sufrido varias postergaciones debido al estado de salud de los religiosos, ambos con más de 80 años de edad.
Las denuncias por pederastia contra jesuitas en Bolivia han cobrado relevancia tras la publicación de una investigación por parte del diario El País el 30 de abril de 2023, donde se menciona un diario de Pedrajas que alude a los abusos que perpetró contra decenas de niños mientras dirigía el Colegio Juan XXIII desde 1971.

Las víctimas de pederastia sostienen que hay «por lo menos doce encubrimientos a jesuitas por parte de Alaix y Recolons», incluyendo al también jesuita español Luis María Roma, fallecido en agosto de 2019.
En febrero de ese año, EFE informaba sobre el caso de Roma, tras una denuncia de un exmiembro de la orden que solicitó el anonimato. Este denunciante afirmó haber reconocido al supuesto agresor de varios menores de entre seis y doce años en una treintena de fotografías, cuyas víctimas aparecían en detalladas descripciones en el diario de Roma.
La Compañía de Jesús admitió en este caso que no se aplicaron los protocolos necesarios para canalizar la denuncia penal después de realizar una investigación interna en la que no se hallaron víctimas. Posteriormente, el caso fue cerrado y recientemente reabierto por la Fiscalia en 2024.
Sobre este asunto, Lima indicó que la CBS está atenta al caso de Roma «que aún no se ha cerrado» y que hay víctimas «dispuestas a declarar».
Por su parte, la Compañía de Jesús en Bolivia ha dejado de referirse a estos casos en sus redes sociales, así como en su página web y a través de sus voceros, que eran los canales oficiales para la difusión de información.
