La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha acreditado que la expresidenta de Baleares y actual presidenta del Congreso, Francina Armengol, acudió en varias ocasiones al exasesor ministerial Koldo García para contactar con el exministro de Transportes José Luis Ábalos, en relación a asuntos como test PCR y mascarillas infantiles durante la pandemia. «Te lo arreglo. Déjame unas horas. Solo faltaría», sería la respuesta de Koldo en estos intercambios.
Según un informe sobre la compra de material sanitario por parte del Govern balear, al que tuvo acceso el juez Ismael Moreno, quien instruye el ‘caso Koldo’ en la Audiencia Nacional, se detallan varias conversaciones intervenidas entre Armengol y Koldo para llegar a Ábalos. Los investigadores señalan que Koldo actuaba «como correa de transmisión, gracias a la influencia que ostentaría debido a su posición como asesor de Ábalos, entre las autoridades de la Administración balear y los intereses de Víctor de Aldama», empresario vinculado al mencionado caso.
«AHORA TE CONTESTA»
En una conversación por WhatsApp fechada el 15 de junio de 2020, Armengol escribió a Koldo: «Necesito hablar con el ministro. ¿Me puedes ayudar?», a lo que Koldo respondió: «Llámame por favor». Al día siguiente, Koldo preguntó a Armengol si había logrado contactar con Ábalos; ella le contestó que no había recibido respuesta, aunque sí le había llamado el entonces secretario de Estado, Pedro Saura.
«Ahora te contesta», replicó Koldo en alusión a Ábalos, añadiendo: «¿Pedro te solucionó?». Armengol indicó que «lo ve factible. El problema es Sanidad. Pedro lo vio bien». Esa misma tarde, Koldo envió tres mensajes a Armengol: «Ves», «tarde pero lo tienes», «mañana te llamo un minuto», a lo que Armengol respondió: «Gracias. A ver si lo puede arreglar». Según los investigadores, esto sugiere que Armengol, gracias a Koldo, pudo hablar con Ábalos para solucionar un problema relacionado, posiblemente, con los test PCR necesarios para el tránsito de pasajeros.
«¿TÚ SABES SI ALGUIEN VENDE MASCARILLAS INFANTILES?»
Además, los agentes detallan que Armengol contactó a Koldo el 26 de abril para preguntarle si conocía a alguien que vendiera mascarillas infantiles. «Por cierto, ¿tú sabes si alguien vende mascarillas infantiles?», preguntó la dirigente. «Te lo arreglo. Déjame unas horas. Solo faltarías», contestó Koldo. Una captura de esta conversación fue localizada en el teléfono de Aldama.
Ese mismo día, Koldo informó a Armengol que la entrega tardaría 7 días y que el coste sería de 800.000 euros, dependiendo del avión y transporte. La UCO también detectó que el primer contacto entre Koldo y el Govern balear ocurrió un día antes, cuando Koldo escribió a Armengol: «Buenos días, presidenta. Ayer la llamé. Caí en la cuenta que igual no tiene mi móvil. Soy Koldo García, estoy con José Luis Ábalos. Si puede, por favor, me llama cuando pueda. Gracias». Se desconoce si esta llamada se produjo.
AYUDA EN FONDOS EUROPEOS
Meses más tarde, el 8 de septiembre, Armengol se comunicó nuevamente con Koldo para abordar con Ábalos «el tema de los fondos europeos e inversiones en Baleares». «¿Me ayudarás? Muchas gracias», escribió en aquel momento.
Ese mismo día, Koldo envió un mensaje a Aldama en relación con los test PCR en aeropuertos, asegurando que no podrían hacer nada sin el permiso del Ministerio de Sanidad. El 2 de octubre, Armengol volvió a escribir a Koldo sobre una visita del exministro a Ibiza, indicando que «para nosotros es importante la reunión con él». Koldo respondió: «Lo arreglo y te digo luego», indicando que coordinaría una videollamada con Ábalos.
Armengol sugirió que si les iba bien, podrían hacer una videoconferencia, además de mencionar: «Si luego necesitamos algo más yo vendría a ver al ministro. Gracias». Sin embargo, el encuentro no se llevó a cabo por la «indisposición» de Ábalos.
KOLDO A ARMENGOL: «PERO SERÁS JODIDA»
Los contactos se reanudaron el 30 de octubre, cuando Armengol envió a Koldo un documento titulado ‘Propuesta de controles sanitarios en Puertos y Aeropuertos de les Illes Balears’, un informe que proponía la realización de pruebas PCR a los pasajeros que quisieran entrar en el archipiélago. Vícitor Francos, jefe de Gabinete del entonces ministro de Sanidad Salvador Illa, también se comunicó con Koldo ese mismo día, diciendo: «De Baleares te digo algo hoy».
Al día siguiente, Armengol escribió a Koldo: «La SE no llamó a la consejera, por eso no te dije nada. A ver si hoy nos dicen algo», refiriéndose a la Secretaría de Estado de Sanidad. El 1 de diciembre, Armengol confirmó que se produjo el contacto entre la consejera balear y la Secretaría de Estado.
Finalmente, Armengol notificó a Koldo que Illa le había llamado. «Esta semana me contesta a nuestra propuesta. Le he visto más predispuesto. Tendremos que seguir insistiendo», expresó Armengol. Koldo respondió: «Pero serás jodida».
MASCARILLAS QUE NO CUMPLÍAN LOS REQUISITOS
El informe también analiza la compra de mascarillas a la empresa Soluciones de Gestión —epicentro de la presunta trama— por parte del Servicio de Salud de Baleares durante la pandemia. Los investigadores indican que se adjudicó un contrato por 3.701.500 euros para el suministro de mascarillas FFP2 y otro por 57.715 euros para los servicios de gestión necesarios para la adquisición y trámites aduaneros de pedidos de material.
Además, el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo emitió un informe que concluyó que ninguna de las mascarillas proporcionadas por Soluciones de Gestión cumplía con los requisitos para ser consideradas FFP2. Aun así, se adquirió el producto de esta empresa, vinculada a Aldama, «sin haberse regularizado el correspondiente contrato».
LA RECLAMACIÓN DEL GOVERN
El informe también aborda la gestión del Govern balear, que, tres años después de recibir las mascarillas de Soluciones de Gestión, abrió un procedimiento para anular el contrato debido a que no cumplían los requisitos de FFP2. Los agentes mencionan a Koldo por su papel de mediación al «detectar una actividad utilizando su capacidad de influencia para intermediar en favor de Soluciones de Gestión», a pesar de la decisión de la Consejería de Salud y Consumo.
El acuerdo de rescisión se firmó el 9 de octubre de 2024 por el Consejo de Dirección del Servicio de Salud de Baleares, que resolvió declarar la nulidad de dicha adjudicación por el procedimiento de emergencia. Esto implicaba que el contrato «sería inválido desde su origen, considerándolo inexistente a efectos legales», y que las partes «deben restituir lo que se haya recibido en virtud del mismo».
