El ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, ha admitido que existen «conflictos» en el Gobierno, aunque los considera «constructivos». En una entrevista reciente en TVE, Bustinduy afirmó que «la coalición de Gobierno goza de una mala salud de hierro» y subrayó la importancia de la negociación entre los socios de coalición, Sumar y PSOE, especialmente en asuntos delicados como los relacionados con la vivienda, donde recientemente la portavoz de Sumar en el Congreso solicitó la dimisión de la ministra de Vivienda.
En este contexto, Bustinduy destacó que el «conflicto» en política es normal y esencial para la democracia. A pesar de las tensiones y los comentarios sobre la relación entre ambos partidos, el ministro considera que la diferencia radica en que un conflicto puede ser manejado mediante la negociación, en contraposición a la actitud del Partido Popular (PP), que él describe como «no a todo» y orientada a «incendiar» la situación.
Reconoció que, aunque hay conflictos dentro de la coalición, estos son «constructivos» y confía en que también se alcanzará un acuerdo sobre el tema de la vivienda, resaltando que la coalición «goza de una mala salud de hierro».
Sin intención de liderar
Ante la pregunta sobre su futuro político y si tiene intención de liderar o presentarse a unas primarias, Bustinduy afirmó que no tiene «la más mínima voluntad» de asumir ningún liderazgo. Su enfoque principal es impulsar la agenda de Sumar, comenzando por la Ley de Servicios a la Clientela, que se votará en comisión esta semana, y una prestación universal por crianza para combatir la pobreza infantil.
Bustinduy enfatizó que su preocupación es resolver los asuntos que impactan en el interés general, dejando de lado las elecciones, y negó que la falta de un liderazgo claro en Sumar se deba a que no haya un candidato definido para las próximas elecciones generales, refiriéndose a Yolanda Díaz como quien coordina a todos los ministros de la coalición de izquierdas.
En cuanto al cuestionamiento sobre la existencia de un partido, el ministro defendió que sí tienen «partidos», argumentando que son una «alianza plural» de organizaciones de izquierda. Aseguró que, a diferencia de otros países donde se observa un ciclo reaccionario, España continúa avanzando en la consolidación del Estado social.
