La vicepresidenta segunda y consejera de Memoria y Convivencia, Acción Exterior y Euskera del Gobierno de Navarra, Ana Ollo, y el consejero de Justicia y Calidad Democrática de la Generalitat de Cataluña, Ramón Espadaler, han firmado un Convenio de Colaboración en Pamplona / Iruña que estará vigente para los próximos cuatro años. Este acuerdo renueva y completa la colaboración existente en materia de memoria democrática desde 2020.
En el acto celebrado en el Palacio de Navarra, ambos representantes reafirmaron el compromiso de los gobiernos navarro y catalán para mantener y reforzar las políticas públicas de Memoria y Convivencia, en un contexto en el que algunos ejecutivos autonómicos están eliminando estas políticas y una ola reaccionaria se está extendiendo por Europa y el ámbito internacional.
En años recientes, Navarra y Cataluña han mantenido una estrecha colaboración en políticas de Memoria, siendo pioneras en el Estado español. Este convenio permite desarrollar iniciativas comunes bajo un marco jurídico adecuado, mediante la colaboración del Instituto Navarro de la Memoria y el Memorial Democràtic, las entidades públicas responsables de cada comunidad.
Cabe recordar que Cataluña ha sido una de las comunidades que más ha avanzado, tanto a nivel institucional como en la sociedad civil, en la recuperación y reparación de las víctimas del franquismo, convirtiéndose junto a Euskadi en un referente para el Gobierno de Navarra desde que este asumió el reto de las políticas de memoria a partir de 2015, en colaboración con asociaciones memorialistas y el Parlamento Foral.
Sinergias en bases de datos y colaboración en divulgación
La vicepresidenta Ana Ollo ha destacado la efectiva colaboración en los últimos años con la Generalitat, que ha permitido el intercambio de información sobre restos y personas desaparecidas durante la Guerra Civil y la dictadura franquista, así como en actividades de divulgación y sensibilización. En este sentido, Ollo recordó que el trabajo conjunto fue clave para identificar los restos de Ramón Haro, un preso fugado del fuerte de San Cristóbal (Ezkaba).
El nuevo convenio facilita profundizar en la posibilidad de compartir muestras de ADN de los respectivos bancos autonómicos (Oroibidea y el Banc de la memòria democràtica) para identificar a personas desaparecidas durante la Guerra Civil y el régimen franquista, y explorar el uso de la inteligencia artificial en relación con estos archivos digitales. Asimismo, ambas instituciones compartirán exposiciones y actividades para dignificar y reconocer a las víctimas de la represión franquista.
Este acuerdo incluye el trabajo en la señalización de lugares de memoria, la organización de exposiciones, eventos o coloquios, y compartir programas educativos como ‘Escuelas con Memoria’, ‘Rutas de Memoria’ y ‘Testimonios en las aulas’. Muchos navarros y navarras que huyeron de la represión franquista, donde no hubo frente de guerra, se refugiaron inicialmente en Cataluña antes de pasar a Francia al final de la contienda.
Asistieron al encuentro, por parte de la Generalitat de Cataluña, el consejero Ramón Espadaler y el director general de Memoria Democrática, Xavier Menéndez. Por el Gobierno de Navarra, además de Ana Ollo, participaron el director general de Memoria y Convivencia, Martín Zabalza; la directora del Servicio de Convivencia y Derechos Humanos, Irati Goikoetxea; y el director del Instituto Navarro de la Memoria, José Miguel Gastón.
Tras la firma del acuerdo, la delegación realizó una visita al Memorial sobre centros de detención cerca de la plaza de toros, un lugar de memoria en relación con las víctimas represaliadas del franquismo, dentro de los tres contextos victimológicos en los que trabaja el departamento que dirige Ollo.
Ollo enfatizó al conseller Espadaler la importancia de continuar con políticas públicas de memoria ambiciosas, orientadas hacia la restauración de valores como la libertad, la igualdad, la justicia y los derechos humanos.
Compromiso firme con las víctimas
Ollo también recordó que Navarra comparte con Cataluña un compromiso real y firme con la memoria de las víctimas. «Estamos en disposición de seguir aportando experiencias valiosas que enriquecerán nuestro trabajo conjunto, dirigido a que el conocimiento riguroso de estos sucesos no se repita», afirmó. Además, subrayó la necesidad de que este conocimiento llegue a las nuevas generaciones mediante programas como ‘Escuelas con Memoria’, contribuyendo así a construir una sociedad más justa, ética y democrática.
Por su parte, Ramón Espadaler afirmó que este acuerdo debe servir para avanzar en un objetivo compartido: fomentar una política pública sólida de memoria democrática. Resaltó la importancia de la identificación de restos de personas represaliadas, lo que permite a sus familias cerrar el duelo de manera digna. Espadaler destacó la necesidad de transmitir a los más jóvenes lo sucedido para que nunca se repita en un contexto donde Europa y Occidente enfrentan riesgos para sus democracias.
Encuentro con la Dirección General de Justicia de Navarra
La delegación de Cataluña también se reunió con la directora general de Justicia del Ejecutivo Foral, Maite Arenaza, y con el director del Servicio de Recursos Humanos y Oficina Judicial y Fiscal, Martín Elcano, para tratar temas comunes relacionados con la ley de Eficiencia del Servicio Público de Justicia, que se está implementando en ambas comunidades.
Arenaza expuso el compromiso del Gobierno de Navarra por adaptar la ley y acercar la justicia a la ciudadanía, lo que incluye la implantación de los Tribunales de Instancia y las Oficinas de Justicia en varios municipios de Navarra, con el objetivo de asegurar que estos servicios sean accesibles y agiles, garantizando la colaboración y la formación adecuada del personal involucrado.
