CaixaBank Research ha pronosticado un «repunte temporal» de la inflación como consecuencia del conflicto en Oriente Medio. Sin embargo, la entidad ha señalarado que este aumento no alterará la estrategia actual de tipos de interés del Banco Central Europeo (BCE), según un comunicado emitido este martes.
Actualmente, CaixaBank Research indica que el crecimiento previsto del producto interior bruto (PIB) «podría ser alguna décima inferior», aunque el impacto del conflicto dependerá de la duración y el alcance geográfico de las tensiones.
Además, han advertido que si los precios de la energía se mantienen «más elevados de manera persistente», se podrían producir disrupciones significativas y efectos indirectos sobre la inflación que amenazarían con presionar las expectativas del mercado.
Bajo este escenario, es probable que se adopte un «tono más ‘hawkish'» tanto por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) como del BCE, lo que podría conllevar aumentos de tipos que se sumarían a las disrupciones de oferta sobre la actividad económica.
A pesar de que el escenario central no ha cambiado, los mercados han comenzado a barajar la posibilidad de que el BCE suba los tipos de interés en un cuarto de punto a finales de año.
Irán y su papel en el mercado energético
El informe también destaca que Irán se posiciona como el cuarto mayor productor de crudo en la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y posee la segunda mayor reserva de gas natural del mundo, además de tener el control del estrecho de Ormuz, una vía crucial para el transporte de petróleo.
Por otro lado, se ha indicado que Qatar Energy, responsable del 20% de la oferta global de gas natural licuado (GNL), ha interrumpido su producción debido a ataques de drones por parte de Irán.
Como resultados de este contexto, en el mercado spot se han incrementado los precios del petróleo y del gas TTF, alcanzando cifras de hasta 80 dólares y 60 euros, lo que representa un aumento cercano al 20% y al 100%, respectivamente, todo ello en un contexto de elevada volatilidad.
Finalmente, CaixaBank Research ha añadido que si la tensión de precios, que se refleja en los futuros, se mantiene, el escenario para la eurozona y España podría debilitarse. Sin embargo, con el respaldo de las existencias energéticas acumuladas a nivel global y unas expectativas de inflación ancladas, «no sufriría un cambio profundo».
