La presidenta del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC), Mercè Caso, ha mostrado su compromiso con las Secciones de Violencia sobre la Mujer, que a partir de este viernes asumen un cambio competencial y recibirán los delitos contra la libertad sexual a mujeres y delitos de tráfico de seres humanos. Este compromiso fue abordado en la apertura del Año Judicial del TSJC, celebrado el 3 de octubre de 2025 en el Palau de Justicia de Barcelona.
Caso destacó que la sala de Gobierno está «comprometida» en lo que afecta a la atención de las víctimas, el tiempo de espera y la capacidad de dar una respuesta. «No es igual una instrucción de un tipo delictivo que otro y nuestro sistema no puede añadir dolor al dolor de las víctimas», afirmó. Anunció que se llevarán a la mesa del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) todas las medidas de refuerzo necesarias, sumándose a las que ya se han solicitado.
Además, la presidenta hizo énfasis en que, aunque la implementación de la Ley de Eficiencia Judicial representa un gran desafío, confía en sus «principios inspiradores»: flexibilidad organizativa, especialización y facilidad para crear nuevas tareas judiciales. En este sentido, reclamó la creación de 187 nuevas plazas judiciales, de las cuales afirmó que 35 son urgentes y necesarias «no en diciembre, sino ahora».
Suben los delitos sexuales
El Fiscal Superior de Catalunya, Francisco Bańares, presentó la Memoria de la Fiscalía Provincial de Barcelona del año 2025, en la que se señala que «los delitos contra la libertad sexual continúan creciendo», aunque a un porcentaje menor comparado con años anteriores, alrededor del 3%. Afirmó que los delitos de violencia de género «parece que han comenzado un descenso», con 12 mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas en 2024, frente a las 15 en el año anterior. A su vez, se ha acreditado un descenso en las tentativas de feminicidios, lesiones y maltratos ocasionales.
Sin embargo, Bańares advirtió que continúa el «preocupante crecimiento» de delitos sexuales, tráfico de drogas y estafas a través de internet, mientras que algunos fenómenos delictivos, como el robo con violencia y los homicidios dolosos, se estancan o reducen.
Más jueces y fiscales
En su intervención, el Fiscal Superior también reclamó más fiscales para Catalunya, recordando que hay alrededor de 40 fiscales sustitutos actuando como refuerzo, lo que supera la plantilla fijada en el decreto que determina las plazas de cada fiscalía. Afirmó que la dotación establecida ha sido «sobrepasada» y que se debe hacer una «revisión ambiciosa» del número de fiscales, dada la creciente población y la criminalidad.
Respecto a la Ley de Eficiencia Judicial, Bańares destacó que, aunque es pronto para evaluar sus efectos, aplaude la modificación estructural en el sistema de organización judicial. Sin embargo, remarcó que no se puede olvidar que esta ley depende de un despliegue de soluciones informáticas aún no alcanzado en Catalunya, la cual se encuentra «a la cola» en el desarrollo de aplicaciones informáticas en comparación con otras comunidades autónomas.
Paz
Mercè Caso recordó que a menudo se dice que los jueces son garantes de la paz social, enfatizando que la paz «en este momento es más necesaria que nunca». Se refirió a que la Justicia debe ser resistente y capaz de sostenerse en los momentos más duros. El acto fue asistido por el conseller de Justicia y Calidad Democrática, Ramon Espadaler, el director de la Oficina Antifrau, Miguel Ángel Gimeno, así como representantes municipales, de cuerpos policiales y de la judicatura.
Durante la ceremonia, se entregaron distinciones a magistrados y magistradas que en 2024 cumplieron 25 y 35 años de carrera, también se reconoció a aquellos que se jubilaron en ese año.
