La Ciudad de la Justicia de Madrid se prepara para ser una realidad en 2029, después de que este jueves hayan comenzado los movimientos de tierras y ya se vean las primeras grúas en Valdebebas. Este proyecto, que contará con una inversión de 653 millones de euros, abarcará más de 470.000 metros cuadrados y unificará más de una veintena de sedes judiciales. Más de 3.000 trabajadores estarán involucrados en la construcción del complejo judicial «más grande del mundo».
El pistoletazo de salida se dio en un acto encabezado por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, el alcalde José Luis Martínez-Almeida y el consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín. La presidenta destacó que este ambicioso proyecto permitirá ahorrar mucho tiempo en desplazamientos, tanto a los madrileños como a los profesionales de la justicia, unificando en un único lugar los 378 órganos jurisdiccionales que actualmente están dispersos en 26 sedes diferentes.
Durante su intervención, Díaz Ayuso señaló que la infraestructura tendrá instalaciones cuya superficie ganará un 60% de espacio. «Será entonces cuatro veces mayor que el Tribunal de Justicia de París», aseveró. La Ciudad de la Justicia estará conectada con el intercambiador de Valdebebas y estará muy cerca del Hospital Enfermera Isabel Zendal, así como del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas.
«Hoy comienzan los trabajos de excavación, relleno, explanado y transporte de tierra, donde van a trabajar en torno a 3.000 personas diarias», informó la presidenta. Además, subrayó que la Ciudad de la Justicia será «un símbolo de la defensa de la libertad y del Estado de Derecho».
Un roble para simbolizar al poder judicial
El consejero de Justicia también se pronunció sobre el tema, señalando que este proyecto será «transformador» para Madrid, marcando «una nueva etapa para la justicia madrileña», simbolizada con la plantación de un roble. Este árbol representa «la fuerza, la rectitud, la sabiduría y la vocación de permanencia de la justicia». Sus raíces aluden al arraigo en los principios democráticos que nos dimos en la Constitución de 1978, y sus ramas abiertas simbolizan el derecho de todos a una tutela judicial efectiva.
García Martín añadió que esta infraestructura será un «referente internacional» y un icono arquitectónico de Madrid. «Esta es sin duda la legislatura de las infraestructuras judiciales, y la Ciudad de la Justicia es su proyecto estrella», concluyó, destacando la importancia de garantizar la independencia judicial en el contexto actual.
