Durante la madrugada del viernes, el Ejército de Rusia ha ejecutado nuevos ataques que han resultado en la muerte de al menos dos personas en las provincias ucranianas de Odesa y Zaporiyia. Estos ataques forman parte de la invasión comenzada a finales de febrero de 2022, bajo la dirección del presidente ruso, Vladimir Putin.
Violento ataque en Odesa
El vice primer ministro para la Recuperación de Ucrania, Oleksi Kuleba, ha catalogado el ataque como «masivo», señalando que varios puntos en la región de Odesa, incluyendo uno de sus puertos, han sido blanco de fuego. Kuleba también reportó que al menos seis civiles resultaron heridos, de los cuales tres se encuentran en estado «grave».
Oleg Kiper, jefe de la Administración estatal en Odesa, comunicó que los ataques han dañado almacenes de fertilizantes en el puerto, incendiado cuatro vehículos y varios vagones de carga, y han destruido un ambulatorio.
Tragedia en Zaporiyia
En Zaporiyia, el gobernador Ivan Fedorov informó sobre la muerte de una mujer de 57 años a causa de un ataque en la localidad de Orijov. «El enemigo sigue aterrorizando a los civiles en Zaporiyia», lamentó Fedorov. Esta zona es una de las parcialmente ocupadas por Rusia.
Operaciones militares y respuesta ucraniana
La Fuerza Aérea de Ucrania ha reportado que las tropas rusas han lanzado un misil ‘Iskander’ y 154 drones contra el país en las últimas horas. Según su información, 111 de estos drones fueron derribados, aunque el misil y otros 22 lograron impactar en 18 puntos críticos, sin ofrecer más detalles.
Desde el lado ruso, el Ministerio de Defensa ha indicado que durante la noche fueron destruidos 58 drones ucranianos, con 43 de ellos siendo abatidos en la región de Volgogrado. No se pronunció sobre víctimas ni daños materiales, aunque también reportaron la destrucción de 12 drones en Rostov, 2 en Kursk y 1 en la península de Crimea, que fue anexada por Moscú en 2014.
