El equipo legal del expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, ha expresado este jueves «sorpresa» por la imputación realizada por la Policía Federal en contra de su cliente y uno de sus hijos, el diputado Eduardo Bolsonaro. Esta acusación se refiere a un intento de obstaculizar la investigación que enfrenta el exmandatario por un presunto golpe de Estado.
Comunicado de la defensa
«Los elementos señalados en la decisión serán debidamente aclarados dentro del plazo establecido por el juez relator, señalando, desde el principio, que nunca se ha violado ninguna medida cautelar previamente impuesta», reza un comunicado de la defensa de Bolsonaro, recogido por la Agencia Brasil.
La decisión del juez Alexandre de Moraes
El juez del Tribunal Supremo, Alexandre de Moraes, quien está a cargo del caso, otorgó en la víspera un plazo de 48 horas a la defensa del expresidente para ofrecer explicaciones sobre lo que se ha considerado un «riesgo de fuga» y «reiterados incumplimientos de las medidas cautelares impuestas», así como «la reiteración de conductas ilegales».
Investigaciones de la Policía Federal
La decisión de Moraes se produjo tras la conclusión de las investigaciones por parte de la Policía Federal sobre la actuación de Eduardo Bolsonaro, quien, según las autoridades, promovía en Washington medidas de represalia contra el gobierno y el poder judicial brasileños. Esta intervención estaba supuestamente financiada con hasta 2.000.000 de reales (300.000 euros) para hacer campaña a través de su hijo en Estados Unidos, con el fin de entorpecer la causa por golpe de Estado.
Peticiones de asilo político
Los informes también indican que el exmandatario Bolsonaro estudió la posibilidad de solicitar asilo político en Argentina, gobernada por el también ultraderechista Javier Milei, después de que se encontrara un documento en su teléfono en el que denunciaba ser víctima de «persecución» en su país de origen por motivos y delitos fundamentalmente políticos.
