El Gobierno de Castilla-La Mancha está considerando convocar una reunión del Consejo Regional del Agua para los próximos 22 y 23 de mayo. El objetivo principal de esta reunión es presentar el documento final de alegaciones al cuarto ciclo de planificación hidrológica que abarcará el período de 2028 a 2033, un proceso que involucra a las siete demarcaciones hidrográficas de la región.
La consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, destacó la importancia de este documento, el cual se está elaborando tras una serie de mesas de trabajo en las cinco provincias de Castilla-La Mancha. Estas mesas han reunido el sentir de todas las confederaciones geográficas y diversos interesados en la materia. Gómez subrayó que se ha comenzado a redactar un «documento final de conclusiones» y que se plantea la celebración de un nuevo Consejo del Agua Regional en las fechas mencionadas.
«Nos jugamos mucho con este nuevo ciclo de planificación que va del 2028 al 2033,» afirmó la consejera. «Es fundamental la participación de todos, independientemente de las alegaciones que presente el Gobierno regional.» En este sentido, animó a colectivos y agentes involucrados en el proceso a que presenten sus aportaciones para enriquecer el contenido del documento.
La consejera advirtió sobre la necesidad de atender particularidades específicas que, aunque no puedan ser incluidas en un documento general, deben ser valoradas en las alegaciones por los ciudadanos que consideren que sus intereses podrían verse amenazados por esta nueva planificación. En particular, destacó «una singularidad importante» relacionada con la confederación del Guadiana, que abarca una zona que representa el 54% del regadío de la región.
Gómez resaltó que el 14% del empleo agrario está vinculado a los regadíos, y el 64% de la industria agroalimentaria de la zona depende en gran medida de los cultivos de regadío, lo que subraya su importancia socioeconómica.
FRENTE COMÚN DEL ALTO GUADIANA
Por su parte, Ángel Bellón, presidente de la Federación de Regantes del Alto Guadiana (FEGUALT), también se pronunció sobre la situación. Representando a ocho comunidades de regantes, expresó su preocupación por que este cuarto ciclo de planificación implique «una reducción de dotaciones y una extinción de derechos» entre 2028 y 2033, lo que, según él, podría traducirse en «miseria y pobreza para todo el Alto Guadiana».
Bellón hizo un llamado a encontrar «todos los apoyos posibles» para la elaboración de un documento final de alegaciones y solicitó, con un enfoque neutral, que el Gobierno de Castilla-La Mancha, así como los partidos PP, PSOE y Vox, formen un frente común para establecer una posición de acuerdo en este asunto crucial para la región.
