Zaragoza, 17 de octubre de 2025 – La vicepresidenta y consejera de Economía del Gobierno de Aragón, Mar Vaquero, ha enviado una carta a la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, expresando el «rechazo frontal» del Ejecutivo aragonés ante la subida prevista de las cotizaciones a los autónomos. Además, reclama la apertura de un proceso de diálogo con las comunidades autónomas y las principales asociaciones de autónomos.
En su misiva, Vaquero ha subrayado la necesidad de «elevar la voz» y hacer «la máxima fuerza» para evitar lo que califica de «hachazo» que la mencionada subida de cotizaciones sociales puede representar. Considera que se trata de una medida recaudatoria que afecta de manera desproporcionada a los «trabajadores más vulnerables», especialmente a aquellos pertenecientes a familias de rentas más bajas y medias.
El Ejecutivo aragonés ha manifestado su «profunda preocupación» por esta nueva subida de cotizaciones, que podría tener un impacto «especialmente grave» sobre la estructura económica de una comunidad que cuenta con 98.290 autónomos. Vaquero sostiene que el tejido productivo de Aragón se sustenta majoritariamente en pequeñas y medianas empresas, emprendedores y autónomos, quienes son la base de la economía y de la creación de empleo en el territorio.
Asimismo, indicó que el incremento en las cotizaciones podría alcanzar entre un 4% y un 35%, lo que supondría hasta 2.500 euros anuales adicionales por trabajador autónomo. A juicio de la vicepresidenta, esto representaría «un nuevo golpe a la competitividad» y una «penalización injustificada» a quienes sostienen la actividad económica, la innovación y el empleo en la comunidad. Afirmó que estas decisiones intervienen en un momento en que la estabilidad económica, confianza y estímulo a la inversión son necesarios.
Aportación a la Cohesión y Vertebración del Territorio
Vaquero también adelantó que el grupo parlamentario del PP presentará en las Cortes una iniciativa parlamentaria en esta misma línea, con la esperanza de obtener el respaldo de otros grupos. Estas declaraciones fueron realizadas tras una reunión mantenida con representantes de ATA Aragón y UPTA Aragón, las principales asociaciones de autónomos de la comunidad.
La consejera ha defendido el valor de los más de 98.000 autónomos en Aragón, que concentran el 99% de la economía regional a través de pymes y autónomos, resaltando su contribución a la cohesión y vertebración del territorio.
El Ejecutivo también ha destacado diversas políticas como la «cuota cero» para nuevos autónomos y programas de segunda oportunidad, así como el impulso de un plan de relevo generacional, que tienen como objetivo facilitar la continuidad de negocios, especialmente en el medio rural.
Un «auténtico disparate» para ATA Aragón
Por parte de las asociaciones de autónomos, el presidente de ATA Aragón, Jorge Serrano, ha calificado la subida anunciada en 6.000 millones de euros en un plazo de tres años como «auténtico disparate». Según él, esto ocurre en un momento donde se siguen sin resolver problemas fundamentales como el cese de actividad y los derechos de subsidio para mayores de 52 años y lactancia para autónomas. Afirmó que en Aragón se siguen “perdiendo” entre 300 y 500 autónomos al año, lo que no indica una situación de rentabilidad.
El presidente de la ATA ha resaltado la disposición de su asociación a sentarse a negociar, siempre con la intención de mejorar las condiciones y no solo de recaudar. Además, ha recordado que el pacto firmado en 2022 hablaba de «una revisión», no de una subida sin ningún tipo de negociación.
UPTA defiende que «no tiene sentido»
Desde UPTA Aragón, su secretario general, Álvaro Bajén, ha reafirmado la postura en contra de la subida, argumentando que esta no tiene sentido sin abordar los problemas globales que afectan la competitividad de los autónomos. Según él, la situación en el comercio minorista es grave y la carga de las cotizaciones es desproporcionada en relación a los ingresos que obtienen. Bajén destacó que el anuncio de la subida podría abrir una ventana de negociación, permitiendo finalmente abordar los problemas que llevan años sin resolverse.
Las declaraciones de los representantes de las principales asociaciones de autónomos se hacen eco de una preocupación generalizada sobre la viabilidad y el futuro del colectivo, que se enfrenta a unas condiciones cada vez más difíciles.
