El Teatre-Museu Dalí de Figueres (Girona) presenta desde este miércoles y hasta el 22 de febrero de 2024 la exposición ‘La Madona de Portlligat’, del célebre pintor ampurdanés. Esta obra regresa a España 73 años después de la última visita de Dalí al país, cuando formó parte de la Bienal Hispanoamericana de Arte, celebrada en Madrid y Barcelona en 1952.
Se trata de un préstamo excepcional del Museo de Arte de Fukuoka (Japón) y está considerada una de las grandes obras de Dalí, que sintetiza su evolución artística desde el surrealismo hasta el misticismo nuclear, como informa el museo en un comunicado.
Además de ‘La Madona de Portlligat’, la muestra ‘Una explosión onírica’ incluye 11 fotografías poco conocidas del fotógrafo Mark Kauffman para la revista ‘Life’. Estas imágenes fueron tomadas en noviembre de 1950, cuando Dalí presentó públicamente la obra en la Carstairs Gallery de Nueva York. La exposición también ofrecerá un audiovisual de 4 minutos que relatará el camino que ha llevado a la obra a ser admirada en todo el mundo, desde su primera presentación en Nueva York hasta galerías reconocidas como André Weil en París, Lefevre Gallery en Londres y el Palazzo Reale en Madrid, así como su paso por España.
Mística Nuclear
Tras ocho años en Estados Unidos, Dalí regresó a Portlligat en 1948 con el deseo de reencontrarse con sus raíces y dar inicio a una transformación en su trayectoria hacia la mística nuclear, un giro vital y artístico que fusiona la tradición clásica con la religión y los descubrimientos científicos.
El impacto de las explosiones atómicas de Hiroshima y Nagasaki afectó profundamente a Dalí, llevándolo a centrar su reflexión en el átomo y su desintegración, con el propósito de crear una nueva iconografía que una ciencia y religión, de la cual surge ‘La Madona de Portlligat’.
En esta obra, Dalí hace referencia al Renacimiento y sus ideales de perfección y armonía, reinterpretando estos conceptos y rodeándolos de elementos flotantes que simbolizan la separación del átomo y la descomposición de la materia, sumergida en el paisaje ampurdanés. Los símbolos presentes, como la concha con el huevo, evocan obras maestras como ‘La Virgen con el Niño, santos y ángeles’ y ‘Federico da Montefeltro’ de Piero della Francesca, mientras que los cortinajes recuerdan a la ‘Madona Sixtina’ de Rafael.
‘La Madona de Portlligat’ se convierte en una colección de símbolos característicos de Dalí, donde el pan simboliza la eucaristía, los erizos de mar funcionan como metáfora cósmica y los moluscos y crustáceos remiten al mundo mediterráneo y a Gala, su musa. Las rosas y las ramas de olivo representan símbolos de paz y eternidad.
El Museu Dalí también llevará a cabo un ciclo de cinco conferencias en torno a la exposición y publicará una monografía que recogerá los resultados de la investigación realizada por el Centro de Estudios Dalinianos. Además, se creará un micrositio con contenidos accesibles para el público.
