El presidente del EBB del PNV, Aitor Esteban, ha afirmado que no cree que la convocatoria de huelga general realizada por los sindicatos en Euskadi para mostrar apoyo a Palestina influya políticamente en la situación actual en la región. Sin embargo, considera que la respuesta de la ciudadanía vasca es «motivo de orgullo».
En una entrevista concedida a Euskadi Irratia, Esteban destacó la sensibilidad que existe en Euskadi hacia el pueblo palestino. Aseguró que la población es consciente de «la gran masacre ocurrida en Gaza» y que «Israel ha cruzado todos los límites». Expresó: «La gente ha reaccionado y creo que es motivo de orgullo. Si va a tener influencia… no creo que Israel nos esté mirando. Las denuncias hay que hacerlas, pero hacer una huelga no va a lograr antes una paz sólida. Debemos pedir la paz, pero no creo que una huelga influya políticamente».
Frente a las críticas hacia el PNV por parte de ELA, que organizó una sentada frente a la sede del PNV en Bilbao, Esteban consideró «llamativo» que «algunos piensen que algunas causas son solo suyas». Recordó que hace casi dos años habló en el Congreso sobre las acciones de Israel en Palestina y afirmó que el PNV «ha dejado claro que es una matanza y que no está de acuerdo con el Gobierno de Israel».
Además, mencionó que «hay casos en los que, por ejemplo, se quita una bandera de Palestina en el batzoki de Azpeitia», lo cual no lo hace sentirse interpelado, ya que consideró que han actuado con claridad. A pesar de la atención mediática que reciben, sostiene que este tipo de manifestaciones, en ocasiones, «siempre deben acabar en Sabin Etxea».
En cuanto a la situación en Palestina, Esteban afirmó que «aún es bastante delicada» y que la situación es complicada. «Es fácil hablar de los dos estados, pero, poniendo los pies en el suelo, la cosa está complicada», indicó.
Relaciones económicas con Israel
Respecto a la petición de los convocantes de los paros para romper relaciones económicas con Israel, Aitor Esteban manifestó que «cada empresa deberá analizar si es capaz de aguantar» si decide romper estas relaciones comerciales con el estado hebreo. Mencionó que «se ha señalado a una empresa», en alusión a CAF, «pero hay muchas en el Estado y en Euskadi que no solo tienen relaciones comerciales, sino que también producen en Israel y demás».
Esteban agregó que «aquí hay de todo» y que, normalmente, los mensajes enviados tienden a simplificarse. «Cada empresa debe medir si está relacionada con armas o no, qué influencia tiene y si debe continuar o no desde una perspectiva moral. No es fácil medir eso y decidir en cada caso», concluyó.
