SANTIAGO DE COMPOSTELA, 28 Abr. (EUROPA PRESS) – El hemiciclo del Parlamento de Galicia ha acogido este martes el pleno infantil en el que, en el marco de la Campaña Mundial por la Educación, alumnado de diferentes centros educativos gallegos han reclamado una educación digital «segura, justa y equitativa».
Dos alumnos de sexto de Primaria del colegio Inmaculada La Salle de Santiago han comenzado su intervención subrayando que «no se trata solo de cambiar libros de papel por tablets, sino de mejorar el método». Han denunciado que algunos centros, aunque cuentan con portátiles como recurso educativo, las plataformas «son de mala calidad, presentan errores o son poco intuitivas».
Planes de actuación y protocolos ante emergencias
Por ello, han exigido a los responsables educativos que se establezca «un protocolo claro sobre el uso de las tecnologías», así como la disponibilidad de técnicos e informáticos en cada ayuntamiento dedicados a los centros educativos. «Pedimos que estos dispositivos tengan una configuración previa para que el profesorado no tenga que perder horas lectivas», han líderado estos estudiantes, quienes han estado acompañados por el alumnado del CPI Terras de Maside, que también trasladó sus demandas a los grupos políticos en busca de una educación «segura y accesible».
Asimismo, han mencionado la «escasez de alternativas educativas ante las emergencias», como la pandemia o el apagón del pasado año, demandando la elaboración de un plan de actuación que incluya la mejora de la conectividad y lamentando la «falta de formación, protección y seguridad en Internet». A tal efecto, han exigido que se invierta más en este aspecto.
Acceso en igualdad
Respecto a la desigualdad en el acceso y el apoyo a la diversidad del alumnado, los representantes de Ourense sostuvieron que deben incorporarse herramientas que puedan ser utilizadas «en el día a día y no solo puntualmente». «Compartimos la opinión de que de una manera responsable, la tecnología tiene el poder de mejorar la educación», afirmaron.
Diversas estudiantes del IES Xoán Montes de Lugo han señalado que se debe mejorar el conocimiento de la comunidad educativa sobre el uso de plataformas y dispositivos digitales. Propusieron más formación en el uso responsable de las TIC y que las administraciones regulen su utilización con el objetivo de «asegurarse que su fin sea únicamente educativo». También hicieron referencia al alumnado con necesidades especiales, advirtiendo que «no se están aprovechando las posibilidades de la tecnología» para atender a estos estudiantes.
Diversos alumnos de Secundaria del colegio Santiago Apóstol de Vigo han reivindicado que todos los niños «tengan las mismas oportunidades de acceso», en un contexto en el que «la digitalización de la educación es una realidad». Han resaltado la «urgencia» de tratar este tema y escuchar las propuestas de los más jóvenes, quienes plantearon interrogantes sobre el futuro con la Inteligencia Artificial, incluyendo cuestiones sobre el papel de los docentes y los problemas técnicos relacionados con las plataformas.
Como solución, han propuesto mejorar la formación docente a través de nuevas metodologías y herramientas, garantizar el acceso a dispositivos digitales para todo el alumnado en el ámbito educativo e invertir en mejorar la conectividad, entre otras propuestas.
Digitalización: «Un lujo, no un derecho»
A continuación, alumnado representante del Consello Autonómico de Infancia e Adolescencia (CAIA) coincidió con las propuestas presentadas, afirmando que la digitalización «no es un lujo, es un derecho». «El código postal no puede determinar la calidad de nuestra educación ni el acceso a una educación. La brecha digital perpetúa la desigualdad», han señalado, validando así las quejas de los jóvenes que tomaron la palabra en el hemiciclo del Pazo do Hórreo.
Grupos parlamentarios
También han participado en esta sesión plenaria especial representantes de los grupos políticos. En primer lugar, el diputado de Democracia Ourensana, Armando Ojea, felicitó a los ponentes por sus aportaciones, destacando la necesidad de desarrollar sistemas educativos que sean capaces de mantenerse en situaciones de emergencia como la ocurrida durante la pandemia.
Desde el Grupo Socialista, Aitor Bouza agradeció el trabajo del alumnado, profesorado y familias por llevar estas ideas a la Cámara gallega, ofreciendo la mano del PSdeG como «aliados» en las reivindicaciones que considera «justas por una educación de calidad».
Por su parte, Cristina Fernández (BNG) mencionó en su intervención la huelga del profesorado ocurrida ese mismo día, apuntando que entre otros derechos, se reclama «la digitalización de los centros» mencionada por el alumnado. Defendió que los nacionalistas gallegos harán «todo lo posible» para presentar sugerencias sobre la ley de educación digital y extendió una invitación a los alumnos para una reunión con el Grupo Parlamentario del BNG con el fin de recoger sus demandas sobre esta materia.
Desde el PPdeG, Carmen Pomar subrayó que «nunca antes» se tuvo acceso a «tanta información ni a tantas herramientas para aprender», reconociendo la importancia de «saber usar la tecnología con espíritu crítico». Agradeció que «la tecnología puede ser una gran herramienta, pero nada sustituye la vocación y el compromiso de los profesores y profesoras». También reivindicó las políticas de la Xunta en esta materia, apuntando que la educación digital en Galicia debe ser «responsable y centrada en el alumnado».
Educación ante emergencias
Asimismo, participaron en la sesión los responsables autonómicos de Innovación Educativa, Judith Fernández, y de Relaciones Exteriores y con la UE, Jesús Gamallo, quienes enfatizaron en las políticas autonómicas para abordar las diferentes problemáticas tratadas, centrándose en la digitalización y la necesidad de «garantizar el derecho a la educación en el ámbito de las emergencias».
Para cerrar el pleno, la vicepresidenta de la Cámara, Elena Candia, agradeció las propuestas de los participantes y el trabajo de las entidades que organizan esta campaña, defendiendo que la tecnología «no puede sustituir el papel de los docentes». Afirmó que, aunque la tecnología «no puede ser demonizada», considera importante «aprender a vivir con ella de manera responsable».
