Vitoria, 4 de mayo. (EUROPA PRESS) – La Audiencia Provincial de Álava ha iniciado este lunes la vista oral del caso del asesinato de Maialen, una joven que fue asesinada a cuchilladas en Vitoria-Gasteiz mientras estaba embarazada de mellizas. En esta primera sesión, han declarado su padre y la pareja de este, quienes describieron al marido y presunto asesino de Maialen como «celoso y controlador». Afirmaron que él la agredía y tenía frecuentes «arrebatos de ira», incluso privándola de su móvil, documentación y la insulina que necesitaba por su condición de diabética.
Contexto del Caso
El padre de Maialen confirmó que su hija conoció al acusado en un centro de deshabituación, donde ella buscaba tratamiento por consumo de alcohol y él por adicciones a «pastillas» y otras sustancias. Aseguró que a J.R. «no se le notaba» cuando consumía drogas, y que no habría descubierto su dependencia si él no se lo hubiera confesado.
Maialen, única hija de su padre, requería tres inyecciones diarias de insulina. Durante su relación con el acusado, este manejaba «todo el control económico» y presentaba episodios de «ira» que aterrorizaban a Maialen.
El padre mencionó que la joven siempre defendía a su pareja, incluso en ocasiones donde él mostró comportamientos violentos, como «lanzar una patada» a su hija en su presencia. La familia observó que era muy difícil comunicarse con Maialen sin la intervención del acusado.
La Relación Asfixiante
Aunque Maialen inicialmente no era consciente de la situación, eventualmente se dio cuenta de que su relación se había vuelto «asfixiante». Trató de dejarlo en varias ocasiones, pero regresaba debido a su dependencia económica. Su pareja la llamaba insistentemente y suplicaba su regreso, a pesar de tener una orden de alejamiento que él vulneraba constantemente.
El padre de Maialen declaró que en ocasiones J.R. «dejaba tirada» a su hija, sin teléfono, dinero ni medicamentos. Finalmente, Maialen decidió regresar desde Burriana, Valencia, a su ciudad natal, pensando que estaría «más segura» cerca de su padre.
En la semana antes de su muerte, Maialen decidió romper con J.R., ya que «ya no podía más» y anhelaba «iniciar una nueva vida» con otra persona que había conocido.
Momentos Previos al Asesinato
El padre de la víctima notó algo inusual cuando, a pesar de sus repetidas llamadas, Maialen no respondía. Su sospecha se intensificó cuando el acusado le dijo que no sabía nada, alegando que «no había dormido» en el apartahotel donde estaban Maialen y su nieta. «Me pareció raro, porque siempre tenía la necesidad de estar encima de Maialen», aseguró.
Testimonio de la Pareja del Padre
La pareja del padre de Maialen aseguró tener una buena relación con la joven, y confirmaron que conocían al acusado, quien la estaba «acosando y asustando». Afirmaron que Maialen no podía abandonar a su marido por su significativa dependencia económica. Describieron al acusado como «muy celoso», que a menudo amenazaba a Maialen con que «no podía salir sin él».
La situación cambió cuando Maialen regresó a Vitoria-Gasteiz, donde expresó su determinación de finalizar la relación. «Estaba deseando que se terminara aquello», afirmaron.
Descubrimiento del Crimen
El día de los hechos, la pareja de Maialen comenzó a preocuparse cuando ella no respondía a sus mensajes. Solicitó a sus hijos que fueran al apartahotel con la clave de la habitación. Allí se encontraron con una escena impactante.
Antes de descubrir lo que había ocurrido, también habló con J.R. por teléfono, y no notó en él ninguna aparición de comportamiento extraño. Recordó que la hija de Maialen tuvo una reacción desgarradora al ver a su madre. «Se lanzó hacia mí y me abrazó llorando, diciendo ¡’abuela’, abuela!», relató con tristeza.
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