ZARAGOZA 15 Abr. (EUROPA PRESS) – La directora de Políticas Públicas para IA Generativa en AWS para EMEA, Sasha Rubel, ha hablado del «momento crucial» de la revolución de la IA en Europa y ha destacado el desarrollo «ejemplar» que se está llevando a cabo en Zaragoza y Aragón, considerándolo «una lección para el resto de Europa».
Rubel participó este miércoles en una de las ponencias de la segunda jornada del congreso ‘The Wave’ 2026, que se celebra en el Palacio de Congresos de Zaragoza y en el que se dan cita más de 250 ponentes y 20.000 inscritos. En su intervención, la directiva de AWS planteó la pregunta «fundamental» sobre cómo retener el talento en Europa, cómo expandirlo y convertir el impulso en oportunidades. «Me alegra estar hoy en Zaragoza porque creo que lo que está sucediendo aquí y en Aragón es ejemplar y una lección aprendida para el resto de Europa. De Aragón al mundo», subrayó.
En relación con la adopción de la IA, Rubel expuso que este proceso está en un momento «de crecimiento»: «El 33% de las empresas han adoptado la IA en 2024, el 42% en 2025 y en 2026, el 54%», lo que indica que más de la mitad de los países europeos ya han implementado esta tecnología.
La directora de AWS también destacó la «gran efervescencia» en la oportunidad de transformación que ofrece la IA, tanto para empresas como para los ciudadanos. Hace dos años, solo la mitad de los ciudadanos de Europa estaban familiarizados con la IA; actualmente, el porcentaje se eleva al 80%. Asimismo, el uso diario de esta tecnología ha pasado del 20% al 36% en el mismo periodo, según un informe de AWS mencionado por Rubel.
«Estamos viendo que la velocidad de la evolución de la IA se está acelerando. La innovación avanza muy rápido y la adopción debe mantenerse al día», advirtió.
POTENCIAL
Rubel insisitió en que hay una oportunidad «sin explotar» en Europa respecto al potencial de la adopción de la IA, que podría generar «más de 600.000 millones de euros en valor añadido bruto para 2030 en toda la UE». Compara esta cifra «astronómica» con el total de la industria de la construcción europea.
En el entorno empresarial, la IA no solo aporta beneficios económicos, sino también culturales y sociales. Un ejemplo de ello se encuentra en España, donde la Cruz Roja utiliza la IA «para abordar una de las grandes epidemias de nuestra época, el cuidado de las personas mayores y la soledad». Gracias a esta iniciativa, han ayudado a más de 180.000 adultos mayores a enfrentar este desafío.
TENDENCIAS DE LA IA
Sasha Rubel abordó las tendencias en la adopción de la IA, haciendo hincapié en la necesidad de que las empresas la incluyan en sus procesos para generar valor, añadiendo que «mayor productividad conduce a mayor calidad de vida de las personas».
Entre los desafíos en la aplicación de la IA, Rubel señaló que el 51% de las empresas afirma no contar con las competencias digitales suficientes para adoptarla y que requieren siete meses para contratar a alguien que las tenga, un plazo que a la directiva de AWS le parece «años» en relación con la rápida evolución de la IA.
Más allá de las empresas, otro gran reto es que las administraciones públicas europeas se sumen a esta revolución de la IA. Rubel mencionó que una de las preguntas más repetidas entre responsables políticos gira en torno a cuál es la formación más adecuada para las nuevas generaciones. «La conclusión que hemos obtenido es que el cien por cien de las empresas buscan perfiles con habilidades digitales, pero también personas capaces de crear y repensar soluciones a problemas junto a la IA», indicó.
Se refirió así a aptitudes como «pensamiento crítico, creatividad, conexión y empatía», que serán altamente valoradas por las empresas en los próximos años, al mismo nivel que las competencias digitales. «La realidad es que no todos serán programadores de IA, pero todos interactuarán con la IA, y todos necesitan tener la capacidad de pensar creativamente sobre lo que esta tecnología representa como socio», observó Rubel.
MARCO REGULATORIO EN LA UE
Por otro lado, Rubel mencionó la financiación como un obstáculo que deben superar las empresas, así como la necesidad de crear un «mercado único» para la IA que reduzca la complejidad y genere un marco regulatorio común. Para ello, destacó «la seguridad, la velocidad, la responsabilidad y la innovación» como aspectos clave.
Resaltó que este último aspecto regulatorio es esencial para que las empresas permanezcan dentro de la Unión Europea, ya que si «Europa pierde innovadores en los servicios públicos, pierde oportunidades de transformación social y pierde a los futuros líderes».
En definitiva, «Europa se encuentra en un punto de inflexión y, a pesar de que más de la mitad de las empresas ya adoptan la IA, corre el riesgo de perder talento y quedarse atrás». Por lo tanto, Rubel reclamó «un verdadero mercado único», sugiriendo la necesidad de pasar de 27 sistemas regulatorios a uno solo para lograr un marco armonizado y unificado.
«También necesitamos alentar al sector público a ser un referente en la adopción de la IA, porque cuando el gobierno lidera, los ciudadanos confían más en la tecnología», concluyó Rubel, afirmando que «este es el momento de Europa», dado que «el talento está aquí, las empresas están listas para cambiar y la tecnología se está acelerando».
